GUDALUPE. Con la participación especial de Diego España, el guitarrista Fernando Briceño Barajas ofreció un recital en el auditorio del Museo de Guadalupe, donde presentó el programa “De Latinoamérica a Bach”, que integró piezas de variados compositores.
En el recinto sonaron diversas piezas como Gentil Montaña, una danza tradicional colombiana, o el Último Trémolo de Agustín Barrios, compositor paraguayo, que puntualizó Briceño Barajas es parte del gran canon de la guitarra.
Fernando Briceño explicó que esta pieza es una referencia “a una persona que llega a pedir limosna donde estaba Barrios y se inspira en la tonada con la que toca la puerta para componer la melodía”.
Detalló que la obra se ejecuta con una técnica llamada trémolo que busca emular lo que haría un instrumento de cuerda flotada, como lo haría el violín, y que es conocida en la guitarra clásica.
En el programa no faltaron obras de Manuel M. Ponce como “Variado y Final”, una de sus favoritas, destacó Briceño Barajas, “con una estética más directa o relacionada con la música del siglo XX e influenciada por su trabajo al principio de su carrera en sus viajes a Europa”.
Aunque no se trató de un concierto didáctico, el guitarrista comentó que le gusta aportar esos datos con el público, que también disfrutó de obras de Mauro Giulani y Johann Sebastian Bach.
Los guitarristas, integrantes del colectivo GuitArgentum, cerraron una nueva presentación en el museo, donde destacaron los conciertos que han cobrado popularidad ante el público.
Informaron que las próximas actividades del colectivo se darán a conocer a través de sus redes sociales para continuar con el fomento y divulgación del repertorio de la guitarra clásica y contemporánea.






