JALPA. El artista plástico Noé Viramontes plasmó en un mural el legado artesanal y familiar de don Rodrigo Roque, jalpense precursor de la microalfarería en la región, a quien consideró un símbolo de cultura e identidad tanto para el municipio como para el estado.
La obra de gran formato, plasmada en el domicilio de uno de los hijos del artesano, recrea elementos del proceso de la cerámica en un escenario familiar que habla sobre la memoria y la creación artesanal.
El autor explicó que le tomó más de un mes realizar el mural, ya que reunió la información biográfica y luego la unió con las ideas que finalmente dieron forma a la obra, la cual completó junto con su hermano Saúl Viramontes.
LEGADO DE BARRO Y FAMILIA
Noé Viramontes detalló que al centro de la obra aparece el artesano, su esposa e hijo en el taller Roque Valdivia, cuyo fondo de colores tierra simula un mural cerámico.
“Vemos en la escena de su taller que con la leña hacen las quemas del barro y, la parte más importante, a don Rodrigo en esa foto icónica donde le dedican la semana cultural, donde está parado junto a su horno”, explicó.
Asimismo, en el fondo aparecen dos manos agrietadas y duras sosteniendo una bola de barro sin amoldar, las cuales representan todo el trabajo posterior que hacen los ceramistas en el taller.
“Cabe destacar que apenas a sus 94 años [don Roque] dejó de hacer piezas cerámicas, entonces vemos esa parte, esas manos agrietadas, por eso tratamos de no solo darle una foto estática, sino de cambiar y agregar elementos simbólicos”, detalló el artista.
En el plano del mural también aparecen seis siluetas de niños y cinco más de niñas, que representan la familia que formó el artesano.
Finalmente, Noé Viramontes expresó que el mural, que está exhibido a la vista del público, propone un encuentro entre su trabajo artístico y el legado de don Roque, “con mucho cariño a su municipio y su colonia”.
