Recientemente tuve que aguantar un mensaje en redes sociales de un chavo que habla de las maravillas y bondades del ¡PRI!, todo lo que hizo por el país. Lo que no nos dijo es que el PRI, en su época de partido hegemónico, aplicó la ley de hierro en contra de todo movimiento social: el movimiento campesino, las represiones del movimiento ferrocarrilero (1958-1959) y del estudiantil (1968). Les falla la memoria
“Si el fin justifica los medios, ¿qué justifica el fin?”: León Trotsky
La propaganda política en nuestro país es muy pobre en contenido. Ver con detenimiento los breves mensajes de los partidos, políticos o gobiernos, de verdad son el mejor somnífero que podemos encontrar.
Algunos, es cierto, parecen chistes sacados de alguna carpa o de algún comediante de medio pelo (como Alazraky o Lilly Téllez, por ejemplo). Pero, en general, por más que hacen su luchita, los creadores de contenido, que cobran buena lana, son terribles al momento de presentar su trabajo.
Lo anterior lo digo, porque me tuve que aguantar un mensaje en redes sociales de un chavo que habla de las maravillas y bondades del ¡PRI! Es neta, no tiene la más mínima decencia de quitarse su camisa roja con el logo de su partido para indicarnos, que su organización, es el Nicodemo del sistema de partidos. Se echa un rollo diciendo todo lo que el PRI hizo por el país, desde el principio de la historia, y aprovecha para (obvio) echarse una reflexión muy chafa, para cuestionar a ¡Morena!
El citado jovenzuelo, recita todo lo que el PRI hizo por México: programas sociales, desarrollo económico, estabilidad política, apoyo a la gente. Bueno, se echa de memoria todo lo que jamás vivió. Pero entiendo que, billete de por medio, se puso la tricolor y se aventó el guion que le escribieron los genios de la comunicación política. Le faltó decir que regalaban gorras, despensas y un montón de cosas para que votaran por su partido. Pero lo más grave que existe, en la memoria de los jóvenes, es la falta de análisis histórico. ¿Qué no dijo este morro?
Pues bueno, no nos dijo que el PRI, en su época de partido hegemónico, aplicó la ley de hierro en contra de todo movimiento social. No nos dijo nada sobre la represión social contra el movimiento campesino que costó la vida de dirigentes como Rubén Jaramillo, líder agrarista destacado, fundador del Ingenio de Zacatepec y del Banco Ejidal, fue asesinado junto con su esposa e hijos en Xochicalco en mayo de 1962, con la complacencia gubernamental. ¿No se acuerdan de eso?
La represión al movimiento ferrocarrilero, en los años 1958-1959, fue uno de los momentos mas difíciles para la clase obrera mexicana. La represión, encarcelamiento y despido de los trabajadores del riel fue muy significativa, pues el gobierno de la estabilidad, buscaba detener a como diera lugar el ascenso de la izquierda. Sus líderes, Valentín Campa y Demetrio Vallejo, pasaron más de 10 años en la Cárcel de Lecumberri, acusados de todo lo que el gobierno quisiera acusarlos. La complacencia del partido en el poder fue la constante: se hace lo que el presidente quiera.
Othón Salazar, maestro, dirigió el movimiento magisterial más grande que se haya visto durante la etapa del partido hegemónico, en el año 1956. Su lucha contra el sindicalismo charro del SNTE lo envió a prisión donde fue torturado bajo el argumento falaz de ser un provocador financiado por la Unión Soviética.
Othón Salazar fue despedido de su trabajo como maestro y murió en la pobreza. ¿Verdad que la lucha por la democracia y las libertades no fue obra del PRI? Es lo que no quieren entender muchos personajes y, sobre todo, la juventud moderna.
¿Y la represión al Movimiento Estudiantil en 1968? Cientos de jóvenes muertos, otros más presos en el Palacio Negro de Lecumberri, solamente por atreverse a luchar por una sociedad de respeto y libertades. ¿Y el movimiento de los Médicos Residentes en 1964? En fin, la lucha de la clase obrera por mejores condiciones de trabajo, por la democratización sindical, por un México más libre, no fueron encabezadas por el PRI, por el contrario, fueron reprimidas con todo el poder del Estado.
Así que no me vengan con sandeces propagandísticas, no quieran eliminar de la historia patria, la lucha de grandes hombres y mujeres que dieron su vida para tener una sociedad diferente. ¿Qué falta más? De acuerdo, pero en condiciones de diálogo y respeto. Señores del PRI: tomen lecciones de historia y no vengan con cuentos de príncipes y princesas que solo existen en su imaginación.
COLUMNA: RELATOS DE LA HISTORIA PATRIA
TÍTULO: La propaganda política
AUTOR: FELIPE ANDRADE
