MADRID. Los participantes de la acampada por el derecho a la vivienda instalada en la Puerta del Sol, en Madrid, utilizaron la fuente de la plaza como una piscina improvisada, en un episodio que reavivó las críticas de las autoridades regionales al campamento.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran a personas dentro del estanque, algunas con colchonetas inflables y sillas, mientras continúa la controversia por la permanencia de los manifestantes en uno de los principales espacios públicos de la capital española.
La Comunidad de Madrid cuestionó que las autoridades permitan que la acampada continúe en este enclave y sostuvo que la ocupación provoca perjuicios económicos y deteriora la imagen de la ciudad.
El campamento se instaló a finales de septiembre en el marco de las protestas por la crisis de vivienda y los desahucios, después del caso de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años cuyo desalojo impulsó nuevas movilizaciones.
La permanencia de los manifestantes ha generado un enfrentamiento entre los promotores de la protesta y las autoridades, que han buscado que se retire el campamento.
La disputa se desarrolla en medio del debate sobre el acceso a la vivienda y el uso del espacio público en Madrid.
