Un derrame de jales de la empresa Minera Sabinas se extendió desde un arroyo hasta el río Súchil, afectando a la vegetación y la fauna de la zona, por lo que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la clausura parcial del área de depósito de residuos y ejecutar acciones urgentes para contener el material, limpiar la zona afectada y determinar el alcance de la contaminación.
De acuerdo con un comunicado, mediante el aviso de un Comité de Vigilancia Ambiental Participativa, la Profepa realizó una visita de inspección en Sombrerete el 8 de octubre y constató la presencia de jales en distintos puntos, desde las instalaciones de la mina hasta la comunidad Estación de Canutillo, por las lluvias registradas en la zona.
Explicaron que el derrame de residuos provocado por la minera, de Grupo Peñoles y de donde extraen plomo, cobre y zinc, se extendió a lo largo de 13.58 kilómetros de cauce de un arroyo intermitente, lo que afectó la vegetación y la fauna de la zona, además, llegó al caudal continuo del río Súchil, en Sombrerete.
Durante la diligencia, puntualizó la dependencia federal, se identificaron afectaciones a la vegetación y la fauna de la zona. Debido a que los jales llegaron al río, será necesario realizar estudios para determinar el alcance de la contaminación y sus posibles efectos sobre el entorno natural.
ORDENAN MEDIDAS URGENTES
Además de imponer la clausura temporal parcial del depósito de residuos, la Profepa ordenó a la minera, de manera urgente, recubrir la presa de jales, contener el material, limpiar las piletas y la zona afectada, así como hacer la caracterización ambiental.
El último punto permitirá identificar las condiciones del sitio y contar con información técnica para definir las acciones necesarias de atención y recuperación ambiental, así como de reparación de daños.
Debido a que los jales llegaron al caudal continuo del río Súchil, la Procuraduría dio aviso a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para que, en el ámbito de sus atribuciones, determine las acciones que correspondan en relación con la posible afectación al cuerpo de agua.
La Profepa dará seguimiento al cumplimiento de las medidas de seguridad impuestas y a las acciones que realice la empresa para atender el derrame, limpiar el cauce y evaluar las afectaciones ambientales.
Agregó que la participación de los Comités de Vigilancia Ambiental Participativa contribuye a detectar y frenar posibles daños al entorno natural y permite activar las acciones de inspección para proteger los recursos naturales.
