El desplome dramático de la matrícula escolar y los otros datos
El sistema educativo zacatecano experimenta un dramático y brutal desplome de su matrícula, de más de 32 mil alumnos en los más recientes cinco años, del 2021 al 2026, según datos oficiales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), actualizados a finales de septiembre pasado, sin que se hayan implementado a la fecha políticas públicas en Zacatecas para detener dicho fenómeno pernicioso que afecta la enseñanza pública.
El problema del por qué los niños, niñas, adolescentes y jóvenes abandonan las escuelas, no se ha investigado ni atendido con plenitud y racionalidad en Zacatecas y eso pone en contexto la forma inadecuada que se otorga al tratamiento de la educación de los zacatecanos.
Una serie de señales educativas negativas se han presentado en estos últimos cinco años, pero a ninguna de ellas se les ha dado el tratamiento y la atención debida. Por ejemplo, al culminar el ciclo escolar 2024/2025, el desplome de la matrícula escolar ya acumulaba una pérdida de más 28 mil alumnos en todos los niveles. Pero a la vuelta de un año adicional, el 2026, el problema se había profundizado.
Al actualizar las cifras educativas, la SEP revela que del 2021 al 2026, la matrícula escolar en Zacatecas se desplomó en más de 32 mil alumnos que dejaron de asistir a las escuelas. ¿Dónde están esos estudiantes? ¿A qué se dedican? ¿Por qué no volvieron a las aulas? ¿Los planteles que quedaron solos en qué son utilizados ahora, pues son decenas?
En el ciclo escolar 2025/2026 el número total de alumnas y alumnos reportados oficialmente por la SEP, en el sistema educativo zacatecano, ascendió a 457 mil 831. Pero cinco años antes, en el 2021, la cantidad de estudiantes registrados era de 490 mil 438, en todos los niveles escolares.
En términos matemáticos, en los últimos cinco años la matrícula del sistema educativo zacatecano se cayó en 32 mil 607 alumnos, que afecta a todos los niveles de la enseñanza. ¿Por qué dejaron de asistir las nuevas generaciones a las escuelas en Zacatecas? Este es un dilema no resuelto. Analicemos los extremos de la pirámide educativa, para ilustrar el problema.
La cobertura en educación superior en Zacatecas al iniciar el actual ciclo escolar 2026/2027, es del 31.3 por ciento, cuando en el 2021 era del 37.2 por ciento. La oferta de servicios en este nivel, entonces, se cayó 6 puntos porcentuales, lo cual es una verdadera tragedia.
En su pasada visita a Zacatecas en septiembre, el rector de la UNAM, Ricardo Lomelí Venegas, declaró que la cobertura en enseñanza terciaria en nuestra entidad era del 33.3 por ciento. Esas cifras eran obsoletas no actualizadas y correspondían al ciclo 2024/2025. Hoy los datos son otros, según las revelaciones oficiales de la SEP.
En la actualidad, de acuerdo con datos del Inegi, en Zacatecas existen más de 157 mil personas en edad de cursar una licenciatura (de 18 a 23 años), pero solo acuden a planteles de este nivel 54 mil.
Lo anterior quiere decir que más de 104 mil jóvenes en Zacatecas no están matriculados en enseñanza superior, son invisibles a las políticas del Estado, no ejercen su derecho constitucional a la educación y por lo tanto son altamente vulnerables. En múltiples ocasiones son carne de cañón para los grupos del crimen organizado.
Pero vayamos al otro extremo de la pirámide de la enseñanza pública. La cobertura de servicios en enseñanza preescolar en el 2021 era del 77.9 por ciento. A iniciar el ciclo escolar 2026/2027, solamente ascendió al 66.4 por ciento. Y este fenómeno del desplome de la matricula se observa en todos los niveles de enseñanza.
Efectivamente, la caída de la matrícula escolar obedece a una serie de multi/factores, entre los que destacan los siguientes: 1). Modificación de la pirámide demográfica y a la reducción de los índices de natalidad; 2). A elementos de carácter económico; 3). Al desplazamiento de la población por razones de seguridad; 4). A la migración motivada por la búsqueda de empleo digno; y 5). Debido a que la educación perdió su capacidad de movilidad social.
El modelo educativo que hoy persiste en Zacatecas (por su ineficiencia) es una verdadera “herencia maldita” para las futuras generaciones que, de no atenderse, afectará el desarrollo futuro del estado.
