Eficacia horizontal de los Derechos Humanos
Hablar de Derechos Humanos (Derechos Humanos) implica reconocer que su protección no se limita a la relación entre las personas y el Estado, durante mucho tiempo, la concepción tradicional de los derechos fundamentales se construyó a partir de una relación vertical, por un lado el individuo como titular de derechos y, por otro, el Estado como principal obligado a respetarlos, protegerlos y garantizarlos; sin embargo, la evolución del constitucionalismo y de la teoría de los DH ha demostrado que las violaciones a estos derechos también pueden producirse en las relaciones entre particulares y es ahí donde adquiere especial relevancia el concepto de eficacia horizontal de los DH.
La eficacia horizontal parte de la idea de que los DH irradian sus efectos no solamente frente a las autoridades, sino también en las relaciones entre personas particulares, esto significa que los derechos como la dignidad humana, la igualdad, la libertad, la privacidad, la no discriminación y el acceso a una vida libre de violencia deben ser respetados en todos los espacios de convivencia social.
Esta perspectiva resulta especialmente importante en una sociedad democrática, porque una parte considerable de las relaciones que desarrollamos cotidianamente ocurre fuera del ámbito estrictamente estatal porque las personas interactúan en centros de trabajo, instituciones educativas, empresas, organizaciones sociales, asociaciones, medios de comunicación, plataformas digitales y espacios comunitarios, ámbitos donde pueden presentarse conductas que vulneren DH.
Por ello, no sería suficiente afirmar que los DH solamente deben ser respetados por las autoridades; por ejemplo, una persona que es discriminada por un particular debido a su discapacidad, origen étnico, género, orientación sexual, edad o cualquier otra condición, otro ejemplo puede ser una persona trabajadora que es objeto de acoso, en una estudiante que sufre violencia por parte de sus compañeros, o una persona cuya información privada es difundida sin su consentimiento. En todos estos casos existe una afectación a la dignidad y a los derechos fundamentales, aunque el responsable inmediato no sea una autoridad pública.
La eficacia horizontal reconoce precisamente esta realidad, los DH constituyen un sistema de valores y principios que debe orientar el conjunto de las relaciones sociales, porque la dignidad humana no desaparece cuando una persona entra en una empresa, una escuela, una asociación o una plataforma digital. Por el contrario, debe acompañarla en cada uno de esos espacios.
En México, aunque la obligación constitucional de promover, respetar, proteger y garantizar los DH corresponde directamente a las autoridades, ello no significa que los particulares puedan actuar al margen de los derechos fundamentales, dado que la actuación de los particulares debe desarrollarse dentro de un orden jurídico que tiene como eje la dignidad humana y la protección de los derechos.
La eficacia horizontal, por tanto, no significa que cualquier conflicto entre particulares deba convertirse automáticamente en un asunto de DH significa, más bien, que cuando una relación entre particulares involucra derechos fundamentales, las normas constitucionales y los tratados internacionales pueden tener incidencia en la manera en que deben interpretarse y resolverse esas relaciones.
La eficacia horizontal también tiene una dimensión preventiva porque no se trata únicamente de reparar las violaciones una vez que han ocurrido, sino de construir relaciones sociales basadas en el respeto a la dignidad humana.
Empresas, escuelas, organizaciones y particulares deben incorporar una auténtica cultura de DH en sus actividades, estableciendo mecanismos para prevenir la discriminación, atender la violencia y garantizar condiciones de igualdad.
Los DH adquieren verdadera eficacia cuando dejan de ser únicamente declaraciones contenidas en normas jurídicas y se convierten en principios presentes en la vida diaria, su protección debe alcanzar las relaciones laborales, educativas, familiares, comerciales, sociales y digitales. Solo de esta manera podremos avanzar hacia una sociedad en la que la dignidad humana constituya el centro de todas las relaciones.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
