La educación de Zacatecas en el limbo: ¿Avance o retroceso?
Este lunes se registra el inicio del ciclo escolar 2026-2027, y con ello el intenso movimiento de personas por el ingreso regular a clases de más de 460 mil alumnos (según estadísticas oficiales de la SEP), en todos los niveles. La pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿Hay avance o retroceso en materia educativa en Zacatecas en los más recientes 5 años?
La respuesta a dicha interrogante la podremos encontrar si acudimos a la interpretación y uso racional de los datos empíricos y matemáticos que aporta al respecto el área de estadística de la SEP. Y todo parece indicar que la educación de Zacatecas se encuentra en el “limbo”.
Aquí utilizamos este concepto, el limbo, no desde la concepción bíblica, sino a partir del enfoque figurado que implica uno de cuatro significados: 1). Estancamiento y problemas sin resolver; 2). En situación incierta; 3). Tema sin atención debida; y 4). Tratamiento de un asunto desconectado de la realidad.
Para explicar la realidad educativa de Zacatecas, analicemos y comparemos datos escolares de la situación en que nos encontrábamos en el 2021 con los registrados a la fecha. Pongo énfasis en los siguientes 9 puntos:
1). La matrícula total atendida por el sistema educativo zacatecano ascendía, hace cinco años, a 490 mil alumnos y alumnas. En la actualidad es de 461 mil estudiantes.
Lo anterior describe el fenómeno brutal del desplome de la matrícula escolar, especialmente en educación básica, sin que esto sea exclusivo, porque en enseñanza superior también se presenta de manera preocupante.
2). En el año 2021 operaban en territorio zacatecano más de 5 mil 260 planteles escolares. En la actualidad solo existen 5 mil 167. Esto indica que hay menos escuelas en la entidad.
En un lustro dejaron de funcionar cerca de 93 escuelas, fundamentalmente de educación básica, 48 públicas y 45 con financiamiento privado.
3). La cobertura en enseñanza preescolar en el 2021, de acuerdo con los datos de la SEP, en Zacatecas era del 77 por ciento. En este año es apenas del 70 por ciento.
4). La eficiencia terminal en educación primaria en la entidad, hace cinco años, registraba el 98.4 por ciento. En la más reciente evaluación de la SEP alcanzó apenas el 95.4 por ciento, muy por debajo de la media nacional que es del 97.3 por ciento.
5). En educación secundaria, la eficiencia terminal en Zacatecas en el 2021 fue 93 por ciento y hoy en día sólo alcanza el 85.3 por ciento. En calidad, eficiencia y eficacia, hemos bajado los niveles de rendimiento.
6). La cobertura en educación media superior se mantiene porcentualmente estancada y en nuestro Estado es del 71.3 por ciento, cuando la media en el país es del 80.1 por ciento.
7). En enseñanza superior, la cobertura hace cinco años, ascendía al 37 por ciento y ahora estamos al 33.6 por ciento. Descendimos en atención, en muy poco tiempo, más de tres puntos porcentuales en educación terciaria, cuando el promedio actual en el país es del 45 por ciento. Los rezagos aumentaron drástica y descomunalmente.
8). La matrícula en educación superior impartida por instituciones privadas, se duplicó virtualmente en estos cinco años y pasó de 4 mil 200 alumnos a 8 mil 393 estudiantes. Esto implica un fenómeno no estudiado de impresionante mercantilización y privatización de la enseñanza terciaria, ante el cuestionamiento y la caída de la confianza en las instituciones públicas.
9). En Zacatecas se destinó en el ejercicio fiscal 2026 a educación, más del 40 por ciento del Presupuesto de Egresos del Estado, cuando el promedio en el país es del 13 por ciento.
La inferencia que aquí podemos hacer es que en nuestra entidad no hay un uso eficiente de los recursos públicos, para mejorar la calidad educativa.
Qué importancia tiene que en estos cinco años se hayan canalizado a educación más de 96 mil millones de pesos, como se presume, si estos no se utilizan correctamente.
10). La mayoría de las instituciones de educación superior en Zacatecas sufren, entre ellas la UAZ, profundas y asfixiantes crisis financieras, que las están conduciendo a su colapso. Eso resulta una verdadera contradicción, ante la narrativa oficial de sus anuncios sobre los extraordinarios recursos invertidos en la enseñanza pública. Es una paradoja.
Como nunca, hoy, se necesita poner atención en el mejoramiento de la educación, como una prioridad para el desarrollo del Estado.
