ZACATECAS. El Estado, las autoridades y sus leyes no han podido “entrar” en las comunidades indígenas para erradicar una de las viejas costumbres que siguen vigentes: el matrimonio a temprana edad, puntualizó la abogada Maricela Arteaga Solís, quien precisó que ha visto a adolescentes de 12 a 15 años que ya son mamás.
“Ellos se manejan por usos y costumbres, y difícilmente podríamos hacerles cambiar esa forma de vida”, puntualizó la también secretaria de Asuntos Indígenas de la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México (Concaam).
A pesar de ello, aseguró que trabajan para ponerle fin a este tipo de prácticas, pues son conscientes de que en estas comunidades “pueden vender a una hija o intercambiarla por una vaca. Para nosotros es algo totalmente reprochable”.
MENOS CASOS
Aunque no precisó cuántos menores de origen indígena pudieran estar en unión conyugal, Arteaga Solís destacó que en Zacatecas ya no se dan tantos de estos casos.
Aunado a ello, estimó que en Zacatecas hay al menos unos 250 indígenas ya establecidos, algunos viviendo en la colonia Bancomer y El Orito.
UN SECTOR SOMETIDO
La abogada también advirtió que en el caso de Río Florido, en Fresnillo, “está lleno de indígenas que trabajan como jornaleros. Tienen que trabajar todo el santo día y a veces los patrones no les pagan el día que les dicen.
Entonces los hacen ir, por ejemplo, el domingo, que podría ser su día de descanso. Es una manera de tenerlos sometidos toda la semana”.
Por ello, consideró que este sector está todavía lejos de que se le pueda otorgar prestaciones.
