FRESNILLO. Luego de seis semanas sin agua y bajo la amenaza de tomar el lunes las instalaciones del Siapasf, personal del área técnica del organismo operador acudió a la calle Fluorita, en el fraccionamiento San Carlos, para comprometerse con los vecinos a restablecer el servicio tras localizar el problema en la red. Mientras tanto, se garantizó el abastecimiento con pipas.
Jaime Vladimir Espinoza Herrera, encargado del área técnica, afirmó que se verificó la presión de agua de las diferentes calles del fraccionamiento, luego de que en redes sociales se señalara que el desabasto abarcaba todo el sector. Sin embargo, aclaró que el problema se limita a seis domicilios de la parte alta de la Fluorita.
“Una de las causas de la baja presión sería el uso de bombas de agua en otros domicilios, debido a que estos equipos reducen la presión disponible en la red y dificultan que el suministro llegue hasta las viviendas en la zona más elevada”, explicó.
Por ello, y ante la inconformidad de los habitantes, el organismo acordó realizar una intervención en la infraestructura hidráulica. “El próximo lunes se abrirá la calle para revisar directamente la tubería y descartar que exista un taponamiento, como habían planteado los vecinos”, expuso Espinoza Herrera.
LLAMADOS SIN RESPUESTA
Previamente, Erick Hernández, secretario del Comité de Participación Social del fraccionamiento, reconoció que el abasto de agua ha mejorado en la zona, excepto en una parte de la calle Fluorita, donde algunos domicilios permanecen sin servicio desde semanas atrás.
Antes de este viernes, expuso, se habían hechos distintos reportes a Jaime Espinoza, subdirector del área técnica del Siapasf; sin embargo, destacó que no había atentado ningún reporte, a pesar de haberse comprometido.
“Lo que requerimos es que venga y solucione el problema. No es de traer una pipa un día, es de venir a ver por qué no está llegando agua por la red de abasto”, señaló.
GASTO EN PIPAS
Hernández explicó que el desabasto se agravó luego de que particulares dañaron una tubería durante la semana, lo que provocó retrasos en la distribución; sin embargo, aclaró que la problemática de la calle Fluorita data de semanas atrás.
De acuerdo con los vecinos afectados, algunas familias han tenido que recurrir a la compra pipas para llenar sus tinacos. El representante de participación social estimó que cada domicilio gasta alrededor de 150 pesos por llenar un depósito de 1 mil 100 litros.
“Ello lo hacen hasta dos veces por semana, lo que representaría un desembolso cercano a 1 mil 800 pesos durante las seis semanas que llevan sin suministro, además del pago de sus recibos de agua”, concluyó.

