ZACATECAS. La docente María López Valerio y la estudiante Erika Anahí de la Cruz Mena, con el respaldo de algunos maestros, pararon este viernes las actividades de la Unidad Académica de Agronomía de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) en protesta por presunta violencia política en razón de género cometida por el director, Juan José Castro Gallardo.
La maestra denunció haber sido víctima de presuntos actos de violencia laboral e institucional en razón de género, debido a que fue retirada de sus funciones como responsable administrativa sin ninguna notificación.
«Yo presento una licencia médica y, sin notificarme, sin hablar conmigo, el maestro me da el cese. Yo me voy enterando por una reunión de consejo que se da el día de ayer (jueves), donde yo ya no aparezco como parte de la administración, pero al día de hoy (viernes) no se me ha notificado», denunció.
Aclaró que ella continúa activa como docente; sin embargo, le notificó al director que ya no era de su interés continuar laborando en su administración, por el incumplimiento que él hizo en la asignación de carga de tiempo completo como maestra.
«Al principio él me dijo que sí, que no había ningún problema. Pasó el tiempo, se da el proceso para solicitar la carga. Yo hago lo conducente a través de tres, cinco escritos donde le pido la carga solicitada de acuerdo con mi perfil, mi base y mi antigüedad, respetando siempre el contrato colectivo y la norma universitaria», relató.
Sin embargo, reprochó que solo le asignaron 30 horas, pese a contar con las evaluaciones y los requisitos.
Por su parte, la consejera estudiantil, Erika Anahí de la Cruz Mena, señaló que, tras mostrar su desacuerdo en una sesión extraordinaria del consejo de la unidad académica por una serie de irregularidades, el director le gritó.
«Me dijo que yo no era nadie, que yo no podía manifestarme porque yo no era nadie. Y sí soy alguien, porque soy representante de todas y todos los alumnos de esta unidad académica», declaró.
Ambas exigieron el cumplimiento de un pliego petitorio para liberar las instalaciones, en el que piden respetar los acuerdos de carga y derechos de base, el restablecimiento inmediato de los acuerdos logrados en juntas delegacionales anteriores, la redistribución justa de horas y la estabilidad laboral.
«Esto se refiere a la regularización de la sobrecarga de 70 a 75 horas en la administración para liberar techo presupuestal y garantizar estabilidad laboral a las y los docentes de tiempo determinado», explicaron.
También, solicitan la liberación y transparencia de cargas congeladas, la restitución salarial, la reparación de los daños a los docentes removidos de la administración de manera unilateral.
Asimismo, pidieron una disculpa pública y la sanción por la violencia de género ejercida contra la alumna Erika Anahí de la Cruz Mena, así como hacia la comunidad docente y estudiantil violentada, además del cese a la violencia misógina e institucional.
También exigen la alineación a la normativa universitaria por parte del director de la unidad, que se apegue a derecho y el cese inmediato a la premisa de respaldo de Rectoría para violar la normatividad vigente de la UAZ.

