SER MAESTRA ES “UNA EXPERIENCIA MUY GRANDE, SUMAMENTE SATISFACTORIA Y EMOCIONANTE”: FLORES OLAGUE
En este Día del Maestro, Laura comparte su trayectoria de 42 años de servicio, quien continúa ofreciendo clases de estimulación temprana a niños con discapacidad a través de una asociación civil
Zacatecas.- Laura Elena Flores Olague es una docente jubilada con 42 años de servicio, quien continúa en el camino de la enseñanza al frente de la asociación civil Integración Zacatecas, la cual ha transformado la vida de personas con discapacidad mediante la estimulación temprana.
Laura soñaba con ser maestra desde que cursaba la primaria, pese a que su familia no estaba de acuerdo, pues querían que estudiara una carrera universitaria distinta.
Siguiendo su meta, Flores Olague, quien es la menor de ocho hermanos y la única maestra de la familia, egresó de la Benemérita Escuela Normal Manuel Ávila Camacho (BENMAC) como docente de preescolar e inició su carrera frente a grupo en la comunidad rural Felipe Ángeles, Sombrerete.
COMPLEJA BÚSQUEDA DE DIDÁCTICAS
Hace más de cuatro décadas, relató Laura, era sumamente complejo trabajar con niñas y niños durante su primera etapa educativa debido a que existía poca información sobre estrategias didácticas enfocadas en los más pequeños.
“Estudiábamos su desarrollo, pero en estrategias didácticas no teníamos muchos elementos”, recordó al describir como complejos sus primeros años como educadora en la estancia infantil del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), una plaza por la que concursó.
La experiencia que adquirió posteriormente condujo a la docente a regresar a su alma mater para ahora desempeñarse en la formación de maestros de educación básica, lo que hizo hasta junio de 2025 cuando se retiró.
NUNCA SE DEJA DE APRENDER
La experiencia de Laura no se limitó solo a las aulas, también se convirtió en madre de una niña con Síndrome de Down, hecho que dio origen a Integración Zacatecas.
“Empezamos trabajando con niños de cinco y seis años. El reto era hacerlos hablar, porque buscábamos su integración…Queríamos que estuvieran en las escuelas, pero para ello necesitaban comunicarse, saber hablar y entender a la gente”, explicó.
A partir de este propósito surgió, mediante una investigación, una propuesta didáctica basada en láminas fonoarticulatorias, metodología que ha marcado el trabajo de la organización durante los últimos 32 años.
Posteriormente, el mismo modelo comenzó a aplicarse con bebés, enriquecido con música y otras herramientas de estimulación. Muchos de esos pequeños actualmente cursan la secundaria o la preparatoria.
La maestra explicó que este proyecto sin fines de lucro atiende actualmente a 38 alumnos con discapacidad distribuidos en tres grupos: estimulación temprana, preescolar y primaria multigrado, así como el grupo de autogestores.
A ellos se suman 22 bebés en estimulación temprana, quienes no necesariamente presentan una discapacidad. Algunos asisten a las clases, con sede en la biblioteca Mauricio Magndaleno, por recomendación médica, por haber nacido prematuros o simplemente por decisión de sus familias.
Laura Elena reconoció que equilibrar la docencia, el trabajo altruista y su vida personal fue complicado, aunque nunca imposible. La clave, aseguró, ha sido la organización y la pasión por su profesión, además del amor hacia sus tres hijos y ahora sus nietos.
Este Día del Maestro y la Maestra, la docente resume esta profesión como “una experiencia muy grande, sumamente satisfactoria y emocionante, pero sobre todo llena de oportunidades de aprendizaje sobre el ser humano en todas las edades, las familias y sus historias”.













