Si quiere feria, vaya a Zacatecas
La colaboración anterior escribí un poco acerca de cómo surgieron esos fenómenos sociales y culturales que llamamos ferias. Si no tuvo oportunidad de leer mi colaboración de la semana anterior, baste aquí recordar que las ferias urbanas nacieron como eventos comerciales que buscaban multiplicar el intercambio de mercancías en la Edad Media.
Más tarde, durante el siglo 19, fungieron como escaparates del desarrollo de los Estados nación, es decir, de países —algunos de ellos recién unificados o independizados como México— que buscaban mostrar cómo su desarrollo iba en vías de alcanzar el progreso. Ambas modalidades estuvieron presentes en México: primero en la época colonial como ferias comerciales, como las de Xalapa o San Juan de los Lagos, y después como ferias agrícolas y ganaderas, cuyo mejor ejemplo es la feria de San Marcos, iniciada en 1828.
Para el siglo 20, las ferias comenzaron a adquirir una fisonomía más cercana a la que hoy conocemos: una simbiosis entre escaparates mercantiles —artesanales, agrícolas o ganaderos— y espectáculos lúdicos que en muchas ocasiones se empataron con las fiestas patronales locales.
La Feria de Zacatecas, tal y como hoy la conocemos, tiene su origen en este periodo. Aunque muchas ciudades de la región ya tenían una tradición ferial consolidada (no olvidemos los años de distancia que nos separan de la feria de San Marcos), la aparición aparentemente tardía de nuestra feria regional corresponde quizá a la inestabilidad económica provocada por los años posteriores a la Revolución.
Durante el sexenio de Lázaro Cárdenas se buscó industrializar al país y, en aras de tal objetivo, se promovió la organización de ferias y exposiciones gestionadas por la administración estatal. En este contexto nacieron las Ferias de Año Nuevo (1938–1939), un esfuerzo nacional por comerciar productos y servicios locales, cuya realización se llevó a cabo en varias ciudades del país, incluida Zacatecas.
Gracias a la investigación de la doctora María de los Dolores Saucedo, sabemos que la Feria de Año Nuevo se llevó a cabo en la ciudad en 1938 y el gobernador interino en aquel entonces, Gilberto Bañuelos Cosío, se expresó de tal festividad de la siguiente manera:
“Esta clase de ferias viene a significar en nuestro pueblo, el interés que deben tener por el consumo de nuestros propios productos y en las subsecuentes seguirá convenciéndose que los productos manufacturados en el país son tan buenos como los extranjeros, con lo que aparte de contribuir al desarrollo de la economía nacional, se despierta en él el espíritu patrio y en todo tiempo procurará seguir buscando el engrandecimiento en todos los sentidos de nuestra querida patria”.
A través de las memorias del Departamento Autónomo de Prensa y Publicidad (organismo creado por Lázaro Cárdenas para la propaganda estatal), sabemos que la feria fue publicitada a nivel federal con frases como “Si quiere ver una feria, vaya a Zacatecas” o “En la Feria Nacional de Año Nuevo que tendrá lugar en Zacatecas del 22 al 30 del actual, habrá toros, carros alegóricos y espectáculos”.
Sin embargo, la Feria de Año Nuevo no pegó. Fue durante el gobierno del general Pánfilo Natera que se tuvo la idea de empatar las fiestas patronales con la feria local, y en 1940 se llevó a cabo la primera Feria Regional de Zacatecas en septiembre. Socorro, la hija del general Natera, fue para sorpresa de nadie, la reina de ese año.
En uno de sus informes de gobierno, el gobernador Natera reconoció que “la feria es un fenómeno de alta significación económica porque las corrientes mercantiles se acrecientan y las industrias reciben el impulso al ser conocidas y estimadas. Tengo el criterio de que la feria es y debe ser la fiesta del pueblo”. Destacaba que además de fortalecer el comercio y la industria, se estimulaba el arte musical y literario, por lo que comprendemos que además del ámbito comercial, el entretenimiento comenzó a ser parte fundamental de este ejercicio temporal.
La feria, en suma, empezó a ser la fiesta del pueblo y sobre ello hablaremos la próxima semana.
*Maestra en Estética y Arte
