ZACATECAS. El repentino fallecimiento de Fidel e Ignacio enlutó a Fresnillo y Sombrerete, luego de que fueran identificados entre los 10 cuerpos localizados en Pánuco, Morelos y Sain Alto. Este domingo, familiares y amigos les dieron el último adiós.
Mediante sus redes sociales el alcalde de Fresnillo, Javier Torres Rodríguez, lamentó la muerte de Fidel, quien se desempeñaba como titular de la Secretaría de Desarrollo Social en el ayuntamiento, así como la muerte de Jesús Gerardo, bombero municipal.
“Me uno de todo corazón al dolor de sus familias, amigos y compañeros, a quienes les expreso mi más sincero pésame y toda mi solidaridad en este momento tan difícil”, publicó.
Asimismo, el alcalde reconoció: “Fresnillo pierde a dos hombres valiosos comprometidos con su trabajo y con nuestra gente. Su recuerdo permanecerá entre nosotros”.
PUEBLO CONSTERNADO
La velación del funcionario fresnillense se realizó en la funeraria Hernández Santa Ana, posteriormente familiares, amigos y conocidos se trasladaron en caravana fúnebre a la parroquia de la Purificación.
En la misa de cuerpo presente, el párroco Édgar Torres de Luna lamentó la forma en la que perdió la vida Fidel.
Ante ello, destacó la importancia de “acompañarnos con la presencia y con la amistad […] estamos consternados por esta situación, donde nos queda solo la fe y el amor entre nosotros”.
Lamentó que se tiene que crecer junto con el mal: “El mal existe, el mal está entre nosotros […] con la libertad que nos da el Señor no hemos aprendido a utilizarla para hacer el bien y somos muchas veces seres humanos egoístas, elegimos el mal, la violencia”.
El párroco reconoció que tanto Fidel como su familia son personas de fe y amor, por lo que llamó a dejarse acompañar por dios. “Nos podrán quitar la vida, las cosas, pero la fe, la esperanza, la confianza en dios no nos la podrán quitar”.
SE DESPIDEN DE EX ALCALDE
En Sombrerete, cientos de personas abarrotaron la parroquia Santo Domingo de Guzmán, cuyo espacio no fue suficiente para los asistentes que se congregaron para despedir a Ignacio.
Alrededor de cien personas permanecieron afuera del templo mientras el padre Édgar Magallanes daba la misa.
El párroco aseveró que “sí hay mal, pero no viene de dios”, al advertir que la condición humana puede hacer que se incurra en el pecado. Aunque “el Señor también nos pide que tengamos misericordia”, resaltó.
Durante la misa, familiares del ex alcalde expresaron su agradecimiento por quienes se solidarizaron con su dolor, recordando el compromiso y el amor que Ignacio tuvo por Sombrerete, con “tu corazón siempre sencillo”.
En su mensaje, reprobaron que “no se asesina a mano fría, a traición, por la espalda”.
Por último los cientos de asistentes, entre llantos y abrazos, escoltaron el féretro a su salida del templo, por las calles de la cabecera de Sombrerete.











