La importancia de la iniciativa privada comprometida con los Derechos Humanos
La protección y promoción de los Derechos Humanos (DH) ha sido tradicionalmente considerada una responsabilidad del Estado, no obstante, en las últimas décadas se reconoció que todos los sectores de la sociedad, incluyendo la iniciativa privada, tienen un papel esencial en la construcción de sociedades justas, inclusivas y sostenibles, considerando que las empresas tienen el potencial de convertirse en agentes de transformación asumiendo un compromiso real con los DH, no solo como una obligación ética, sino como una estrategia que genere beneficios sostenibles para la sociedad y para las propias empresas.
Las empresas, al formar parte del tejido social tienen una responsabilidad directa e indirecta en la garantía de derechos, desde las condiciones laborales hasta el impacto ambiental, pasando por la equidad de género y la inclusión, las decisiones empresariales pueden contribuir a garantizar o a vulnerar DH.
La noción de “empresa con responsabilidad social” ha evolucionado hacia un concepto más integral: empresas con debida diligencia en DH.
Los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas establecen que las compañías deben respetar los DH y evitar causar o contribuir a impactos negativos a través de sus operaciones.
En razón de lo anterior el respeto a los DH no debe verse como una carga o una obligación, sino como una oportunidad de generar valor, una empresa que coloca a las personas en el centro de su estrategia se convierte en una organización más confiable para sus consumidores y más competitiva en el mercado global, destacando además que muchas instituciones financieras internacionales y nacionales priorizan alianzas con empresas comprometidas con DH.
Respetar derechos laborales como el salario justo, la seguridad en el trabajo, la libertad sindical, la igualdad de oportunidades y la no discriminación es fundamental.
Las empresas deben prevenir prácticas como el acoso, la explotación infantil, el trabajo forzoso o la discriminación por género, orientación sexual, discapacidad o etnia, promoviendo entornos inclusivos y mejorando el clima laboral.
El mundo necesita modelos económicos centrados en el bienestar humano la iniciativa privada debe ser un agente comprometido con la dignidad humana, la justicia social y la sostenibilidad ambiental.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS.
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
