JUCHIPILA. De presentarse una crisis por la deportación de paisanos en Estados Unidos, “la única opción que tiene Juchipila para solventar la economía y generar fuentes de trabajo es reactivar las aproximadamente 400 hectáreas de tierras ociosas que tenemos”, aseveró el alcalde José María Félix Castro.
Explicó que el municipio es uno de los que registran un alto número de migrantes, muchos de los cuales radican en California y Texas.
Precisó que en los últimos tres meses regresaron a Juchipila alrededor de cuatro personas, que si bien no son muchos, reconoció que se han cuestionado qué es lo que harán si arribara un mayor número de paisanos repatriados por el presidente Donald Trump.
Ante ello, el alcalde expuso que la alternativa principal es invitar a las personas a reactivar el campo, al destacar que Juchipila cuenta con una presa que da suficiente abasto de agua para cultivar en unas “generosas” tierras.
INSTA A REGRESAR LA PRODUCCIÓN
Félix Castro reiteró que es necesario devolver al municipio su fortaleza económica a través de la producción de guayaba, azúcar y alcohol, como en años anteriores, ya que las tierras y los trapiches quedaron abandonados porque la gente comenzó a migrar. “Dejaron comunidades solas”.
Otra razón del descuido de dichos terrenos, detalló, es que “los jóvenes ya no los quieren trabajar porque es muy mal pagado, pero sin agricultura no hay alimento.
“Juchipila tiene agua y alternativas en el sector agrícola. Tenemos que echar otra vez a andar las tierras, tenemos que volver a producir en las tierras que están abandonadas”, insistió el presidente municipal.
PREOCUPAN REMESAS Y POCOS VISITANTES
Respecto al impuesto de 3.5 por ciento a las remesas que pretende aplicar Donald Trump, el alcalde advirtió: “Nos pegaría bastante porque la llegada de remesas es la parte sustancial [económica] del municipio; la mayoría sobrevive de las remesas, y por tanto, es algo que alarma”.
Otra situación que preocupa, añadió, es que para la producción de pitayas en mayo hubo muy pocos visitantes, por lo que piensan que para las fiestas de julio igualmente vendrán menos paisanos, “justo por lo que ocurre en Estados Unidos”
