La mujer y la niña en la ciencia: a 10 años de conmemoración
Hace casi dos semanas, además del Día del Amor y la Amistad, se conmemoró otra fecha significativa: el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el 11 de febrero.
A 10 años de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), instaurase esta fecha en reconocimiento al papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y la tecnología, ese organismo asume que a pesar de algunos avances con resultados variables según las disciplinas y los países, la igualdad de género en la ciencia sigue siendo difícil de alcanzar (ONU, 2025).
El reporte agrega que actualmente solo uno de cada tres científicos es mujer. La falta de igualdad de género en la ciencia no es solo un problema que afecta a las mujeres, limita también el progreso científico y frena el desarrollo de un país, así como sus esfuerzos por construir sociedades pacíficas.
Su participación en el campo de la ciencia y la tecnología, forma parte esencial en la construcción de un mundo sostenible.
Recordemos que una de las grandes asignaturas que prevalecen cristalizadas en objetivos y metas concretas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, es precisamente la igualdad de género, en tanto que la ONU sostiene que el empoderamiento de las mujeres y las niñas, contribuirá decisivamente al desarrollo económico del mundo y al progreso respecto de todos los objetivos y metas.
En la investigación que me motivó a escribir este tema, fue bastante grato conocer testimonios de mujeres mexicanas que han dedicado su vida a la ciencia y la investigación, y me referiré a la fascinante narración que hace la científica María Cristina Rodríguez Padilla, con una trayectoria de más de 40 años, siendo el vivo ejemplo de una adulta que, desde niña, soñó con hacer ciencia. Ilusión que fue apoyada por su padre, quien, según sus palabras, solía decir que “la mujer tenía que estudiar y prepararse al igual que el hombre porque no sabías lo que iba a pasar en un futuro” (UNESCO, 2025).
Esta frase, trajo a mi memoria las palabras de uno de mis profesores de doctorado (el mejor para impartir Matemáticas) del éxito de sus hijas e hijo, mencionó que, además del talento, la disciplina y años de entrenamiento, un elemento clave para que hayan logrado destacar, es que tanto su esposa como él, han apoyado los sueños de sus vástagos, los han impulsado y motivado para hacer lo que les gusta.
Volviendo a Rodríguez Padilla, ella sostiene que un sello distintivo de la mujer científica, es que en su investigación imprime sentimiento y humanismo, de igual manera, considera apremiante la difusión entre las niñas y jóvenes para poder cultivar en ellas su amor por la ciencia, aunque, reconoce, no es un trabajo que pueda hacerse de la noche a la mañana o generar resultados rápidos, sino producto de un esfuerzo sostenido en el tiempo.
Ha sido ampliamente reconocida y premiada por realizar investigación acerca de temas de inmunidad, cáncer y virus. Es maestra y doctora por el Instituto Politécnico Nacional (IPN), y científica de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), quien hasta 2022 contaba con 18 solicitudes de patente en los rubros antes mencionados, siendo una de las máximas inventoras de la institución (vidauniversitaria.uanl.mx).
Para esta notable investigadora, los resultados de la ciencia cobran sentido cuando se ven reflejados en la sociedad (vidauniversitaria.uanl.mx).
Como ella, en México existen otras mujeres científicas que han realizado valiosos aportes a la investigación, como la doctora guanajuatense Tessy María López Göerne, reconocida internacionalmente por su trabajo en nanomedicina catalítica, que permite inyectar partículas en los tumores cancerígenos y mejorar la eficacia de los tratamientos contra esta enfermedad, esto es, nanotecnología contra el cáncer (IUV, 2024).
Finalmente, cómo no mencionar a Ángela Elena Olazarán Laureano, joven de 17 años, estudiante del Conalep Veracruz, quien en 2024 logró posicionarse entre los 10 finalistas para el Premio Nobel de la Educación, después de haber presentado el proyecto Ixtlilton, un asistente médico a distancia con Inteligencia Artificial desarrollado con la metodología STEM.
Hoy es una figura líder en la educación STEM a nivel local, estatal, nacional y global. Promueve este modelo de educación para jóvenes y estudiantes de toda América Latina, y fomenta la participación de mujeres en STEM en paneles internacionales (El Financiero, 2024).
Lo cual nos deja la reflexión de que el límite está en el cielo.
Nos leemos pronto.
