Autoridades estadounidenses habrían presionado a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, para que se entregara y facilitara la llegada de Ismael «El Mayo» Zambada a Estados Unidos, de acuerdo con el diario Los Angeles Times.
De acuerdo con una investigación del periodista Keegan Hamilton, fuentes consultadas por el diario revelaron que autoridades presionaron al hijo de «El Chapo» para que se entregara, en contraste con la versión pública de que el Gobierno de EU no tuvo nada que ver con la entrega de Zambada hace dos años.
«Las autoridades estadounidenses han negado haber orquestado el secuestro, pero fuentes que hablaron con Los Angeles Times dijeron que el hijo de ‘El Chapo’ había sido presionado para entregarse», indica el diario.
Los Angeles Times recordó que la entrega del cofundador del Cártel de Sinaloa ocurrió después de que Guzmán López «lo secuestrara y lo entregara a las autoridades estadounidenses» el 25 de julio de 2024, cuando ambos cruzaron la frontera a bordo de un avión Beechcraft King Air que aterrizó en Nuevo México.
La versión coincide con la postura que ha sostenido la defensa de Zambada, quien afirma que fue privado de la libertad y trasladado contra su voluntad a territorio estadounidense, mientras que el Gobierno de Estados Unidos sostiene que la captura fue resultado de una entrega realizada por Guzmán López.
El diario describe que durante décadas un perfil discreto permitió a Zambada mantenerse fuera del alcance de las autoridades mexicanas y estadounidenses.
Un ex funcionario de las fuerzas del orden de Estados Unidos, citado por el diario bajo condición de anonimato, aseguró que el capo evitaba los grandes dispositivos de seguridad que caracterizaban a otros jefes del narcotráfico y prefería desplazarse con discreción.
«En dos ocasiones, se me escapó sin ningún tipo de seguridad», relató el ex agente. «Una vez iba de la mano con una chica y otra vez intercambió sombreros con un trabajador del campo y pasó entre nosotros vistiendo un poncho y un sombrero de campesino».
Según el Los Angeles Times, esa capacidad para pasar inadvertido explica por qué Zambada logró evadir durante décadas los operativos de captura, a diferencia de otros líderes del narcotráfico que se movían rodeados de convoyes armados.
