El constitucionalismo de los constituyentes
El constitucionalismo es una perspectiva de la cultura jurídica -no es igual a la cultura política- en las comunidades estatales. En tal tejido simbólico están las conmemoraciones y los hechos que se suscitan, también los discursos en torno a la justificación para oponerse, aprobar y ejercer los dispositivos legales. Esta entrada viene a cuento para señalar, en primera persona, cómo era la comprensión de lo configurado en la Constitución política del estado libre de Zacatecas.
Luego de sancionar y promulgar el texto (enero 17), esperaron los más de 200 ejemplares impresos de la Constitución, previo a la publicación -lectura en voz alta, ante auditorio- y presentar la jura de reconocimiento y obediencia (abril 3), los diputados de la mesa circularon (marzo 8) un discurso introductorio del texto en cuestión, en el que expresaron su decir sobre la forma de gobierno. Va un fragmento:
“El primero que se presenta a vuestra vista, después de declarar que sois un pueblo libre, independiente y soberano, es la obligación indispensable de profesar la religión católica, apostólica, romana, sin tolerar entre vosotros ningún conviviente, que con el ejercicio de otra, os pudiera contaminar o pervertir. Se os dictaminan vuestros derechos de libertad, igualdad, propiedad y seguridad, arreglando su uso sin estrecharlo, ni disminuirlo, y concediéndole toda aquella extensión y latitud que sin perjudicar ni a la sociedad, ni a ninguno de sus individuos, no pueda traspasar los términos de la razón.
“Veréis, que la forma de gobierno, que se ha adoptado y se prescribe, es precisamente, no solo la que por muchas razones más os conviene, si no la que queréis y deseabais, y por la que habéis hecho sacrificios inauditos. Por ella misma advertiréis la división del poder, en Legislativo, Ejecutivo y Judicial: invención admirable, y cuya benéfica influencia experimentáis en todos nuestros negocios. A cada uno se le han demarcado sus límites.
“Conoceréis, que la elección de los ciudadanos, que los han de ejercer, se ha puesto en vuestras manos: ¿Qué más queréis zacatecanos? ¿Pasaría por vuestra imaginación ahora quince años de ventura de tal tamaño? Comparad esta facultad, y prerrogativa inestimable, con la humillación y respeto con que recibáis un sátrapa famélico, que muchas veces os contentabais con verlo y saber su nombre; que después de venir de más allá de los mares, nutrido en el despotismo, e imbuido en la idea de que no venía a mandar hombres sino orangutanes, se os presentaba con el formidable apartado de un poder absoluto […]
“Al impulso de estas reflexiones, que con viveza, aunque con dulzura, han tocado las más delicadas fibras del corazón, se extravió la pluma, apartándose del rumbo, que había tomado en que prosigue, haciéndonos presente la elevación en que os pone la facultad de elegir vuestras autoridades; es preciso, pues, que os llame la atención la sencillez y simplificación con que se os detalla el modo con que debéis ejecutar este primer acto de vuestra soberanía. Se ha procurado reunir la popularidad con la facilidad y menos complicación, y que impidiendo el tumulto, no puede ningún ciudadano excluido de tomar parte en asunto, que a todos les es de común interés.
“¿Qué os parece de este magnífico y grandioso teatro, en que vais a ejercer los derechos de un soberano? ¡Cómo es, que la sorpresa y el asombro no conmueve vuestras entrañas, y da fin con vuestra existencia, al sentiros transformados de esclavos en hombres libres! Qué ¿no os causa admiración y espanto haber salido del más profundo abismo de abatimiento, a la cumbre del poder? Exaltada la imaginación con representaciones tan patéticas, como deliciosas, por un cambio tan feliz y admirable, han interrumpido, por segunda vez la relación de lo que más os interesa en este precioso código”.
Posdata
He leído las tres primeras entregas de “Historias de la Villa del Refugio”, publicación mensual de Paul Eduardo Duran Ávila. Con evidencia fotográfica y testimonios documentales y orales, el cronista adjunto de Tabasco va relatando el pasado singular de su municipio.
