ZACATECAS. En una tarde llena de anécdotas, historias y música, 19 ex ferrocarrileros fueron homenajeados por sus años de servicio en el Museo Zacatecano.
El sonido del silbato despertó los recuerdos de los jubilados, pues algunos de ellos acudieron con el uniforme que durante años portaron: pantalón de mezclilla y un pañuelo rojo.
ARDUA PREPARACIÓN
Jesús Pérez y Julio Sifuentes, oriundos de Aguascalientes y Durango, pero radicados en Zacatecas, relataron para NTR Medios de Comunicación algunas de sus memorias.
Jesús detalló que para ser maquinista recibió una capacitación rigurosa para poder conducir una locomotora.
“Fue muy bonito el trabajo de ferrocarrilero, ya que me gustaban muchos los trenes y andar pa’ arriba y pa’ abajo, viajando de Irapuato, [Guanajuato], a Aguascalientes o a Cañitas de Felipe Pescador, [Zacatecas]”, ahondó.
Refirió que en 20 años de servicio tuvo viajes y actividades importantes, como cuando fue inspector de maquinistas en la Ciudad de México (CDMX) y quedó a cargo de las locomotoras que se dirigían a Cuernavaca, Morelos.
“Tenía que bajar esos trenes del Ajusco [un volcán que se encuentra en la CDMX] a Cuernavaca por una pendiente muy dura.
“Cada 20 kilómetros tenías que parar a enfriar ruedas y frenos; era muy peligroso”, resaltó Jesús Pérez.
ENCARGADO DEL TRÁFICO
Julio Sifuentes mencionó que trabajó en la administración de las estaciones de trenes durante 40 años, un cargo que le exigía demasiado, ya que se encargaba del control de tráfico.
“Teníamos que despachar los trenes y darle orden a los encuentros. Era peligroso porque [un descuido] podría ocasionar un choque.
“Fui jefe de estación viajero, anduve por toda la República. Además, hacíamos la documentación de los furgones y del exprés para checar el peso y evitar un accidente”, destacó Julio.
Todos los homenajeados, llenos de nostalgia, llegaron a la conclusión que su mayor anhelo es volver a subir a un tren y emprender un viaje.
