ZACATECAS. Imelda Sánchez Hernández, representante del Movimiento en Defensa del Territorio y Río Atenco, advirtió que continúa la lucha en defensa de los ejidos de Jiménez del Teul: “no vamos a dar un paso atrás a pesar de que dicen que el proyecto Milpillas sigue”.
El plan para construir la presa en el sur del estado fue anunciado desde 2015 y, nueve años después, se retomó como propuesta de obra prioritaria para Zacatecas en la administración de la presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Este martes, durante su ponencia en el segundo Coloquio de Cuencas y Territorios Hidrosociales, Sánchez Hernández explicó que hay riesgo de afectación a 23 ejidos, 19 que se ubican en la línea de conducción y cuatro más.
El corredor a donde se dirigiría el agua “casualmente pasa por minas en desarrollo, en exploración y operación, las cuales ocupan grandes cantidades de agua, sin mencionar las empresas embotelladoras que se encuentran a su paso.
“El agua no es para los habitantes de Zacatecas ni Guadalupe ni Fresnillo, sino para las empresas”, aseguró la activista del Movimiento en Defensa del Territorio y Río Atenco, que integra a ejidatarios, investigadores y otras organizaciones.
De igual forma, advirtió que “el embalse inundaría zonas de uso común”, lo que terminaría con parcelas y comunidades, ocasionando el desplazamiento forzado de decenas de familias.
Otra preocupación es que las localidades río abajo se queden sin el agua, “que por derecho nos corresponde, afectando la flora y fauna que ahí se encuentra”.
Imelda Sánchez compartió que son pueblos pequeños, pero con alto contenido cultural: “somos comunidades con raíces indígenas que vivimos del río, al construir esta presa quedaríamos sin sustento económico”.
Proceso complicado
Para el Movimiento en Defensa del Territorio y Río Atenco la lucha continúa y, pese a que Sánchez Hernández reconoció que el proceso de la organización es complicado, enfatizó: “no vamos a dar ni un paso atrás.
“Fuimos denostados por medios de comunicación, violentados en nuestras leyes ejidales y de manera física por policías estatales que hicieron la toma del salón ejidal cuando intentaban sacar las firmas para realizar el proyecto.
“Seguimos en pie de lucha porque los intereses capitalistas siguen ambicionando nuestra agua, nuestro territorio, pero el movimiento está latente”, reiteró.
Tras darse a conocer la intención de retomar Milpillas por el gobierno estatal y con el apoyo de Sheinbaum Pardo a la propuesta, la activista aclaró que hasta el momento no hay acercamiento de las autoridades con los ejidos.
“Van a ir [a Jiménez del Teúl] cuando intenten nuevamente la construcción, pero nosotros estamos preparados”, aseveró.
Promesa de la presidenta
El proyecto de la presa Milpillas, detenido desde 2019 tras ser autorizado en 2017, fue una de las promesas de campaña de Claudia Sheinbaum, quien en su visita a Zacatecas en julio reiteró su apoyo para edificar el embalse, en beneficio de aproximadamente un millón de habitantes.
La presidenta electa se comprometió a respaldar “con todo” al gobierno del estado para la obra, además de la tecnificación del campo.
“Vamos a dialogar con todos, con el objetivo de que hagamos juntos la presa de Milpillas, para que haya agua para el campo […] y también para el consumo humano, que no siempre dependamos de las lluvias”, señaló Sheinbaum Pardo durante su última visita a la entidad.
Antecedente
Al comienzo de la administración del priísta Alejandro Tello Cristerna (2016-2021) se anunció la construcción de la presa Milpillas y un acueducto de 167 kilómetros para dotar de agua el corredor Fresnillo, Calera de Víctor Rosales, Zacatecas y Guadalupe.
El objetivo era ayudar a la recuperación de los mantos freáticos y garantizar el servicio a miles de personas.
Inicialmente el costo total de la obra se presupuestó en 3 mil 500 millones de pesos y se tenía prevista su inauguración en 2021. Sin embargo, ejidatarios de Jiménez del Teúl y Sombrerete se opusieron a la expropiación de sus tierras, aunque el proyecto fue aprobado por el gobierno federal.
En 2019, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) canceló la licitación para la construcción de la presa Milpillas, pues no se tenía certeza jurídica sobre las tierras de los ejidos Atotonilco, Estancia de Guadalupe y El Potrero, aledaños al río Atenco, donde se pretendía edificar.
El incumplimiento del gobierno de Zacatecas no permitiría la ejecución del proyecto y se determinó retirar la inversión federal de 504 millones de pesos programada para 2019.
