La edición de video es una tarea apasionante para quienes se dedican a esa actividad, que puede generar muchas satisfacciones con la obtención de un trabajo bien logrado.
Las resoluciones 4K actuales requieren de un equipamiento sólido para poder correr sin problemas los contenidos y los programas de edición.El armado de una PC para edición de video es posible de realizar para quienes tienen un conocimiento avanzado del tema, pero también se pueden elegir los componentes y pedir asistencia a un técnico para su armado.
Lo ideal es reconocer cada una de las partes de una PC, o por lo menos las más importantes y que influyen en el trabajo de edición, para saber en qué componentes hacer una inversión para lograr mejoras notorias.
El procesador, el corazón de una computadora
Una de las partes más importantes es el procesador de una PC, que es el encargado de ejecutar todas las funciones, acciones y programas que se soliciten. La eficacia y rapidez que se obtiene al editar videos depende en gran parte de la potencia del procesador. Su velocidad se mide en Giga Hertz (GhZ) y se puede encontrar como velocidad de reloj.
Por lo tanto, lo que hay que buscar en un procesador para edición de videos es que tenga una alta velocidad de reloj y el mayor número de núcleos posibles. Si el presupuesto con el que se cuenta es bajo, lo mínimo para la actividad de edición es un procesador AMD Ryzen 5 o Intel Core i5 de 6 núcleos.
Si es posible invertir algo más de dinero, lo mejor del mercado para esta tarea es el CPU i9 7900X con 10 núcleos. Es el más rápido que existe en la actualidad.
Las tarjetas gráficas, un eterno dilema
Aquí hay opiniones divididas, y está bien que así sea. Si bien son prescindibles, marcan una gran diferencia con su uso.
Las GPU o tarjetas gráficas liberan al procesador de realizar tareas gráficas intensas, por lo tanto, hay más recursos disponibles para otras funciones. Son recomendables para trabajos de muchísima exigencia o de intensidad en la cuestión de gráficos. Hay para todo tipo de presupuestos: GTX 1050 para presupuestos bajos, NVIDIA 900 para medios, y GTX 1080 Ti y Titan Xp para presupuestos altos.
El disco duro
El disco duro también es clave en la edición de videos, es la memoria de almacenamiento de la PC, la que guarda toda la información de los programas y los archivos.
Es ideal contar con un SSD de 1TB para este tipo de tareas, que es un disco de estado sólido que funciona a una velocidad de respuesta mayor.
En comparación con los buenos discos mecánicos HDD, los discos duros SSD 1TB tienen una velocidad de respuesta de entre 5 y 10 veces mayor, dependiendo el modelo. Esta diferencia se ve plasmada en el arranque de la computadora, que es un momento de mucho consumo de recursos, y en otras acciones puntuales donde se logra una respuesta casi inmediata, como en la apertura de programas.
El mínimo de capacidad para trabajos de edición cotidianos que es de 1 TB. Y en caso de no ser suficiente se puede optar por utilizar discos externos para almacenar información. Para trabajos más intensos lo ideal sería contar con un disco de 2 TB, aunque los discos externos siempre son bienvenidos para despejar el SSD de la PC.
En el caso de la edición de videos, no es recomendable trabajar con la nube como soporte o back up, por un lado, por el tiempo que se tarda en migrar los archivos, y por otro es por el costo elevado que tienen las cuentas pagas.
Memoria RAM
La memoria de acceso aleatorio es clave en el trabajo de edición. Para simplificar, es la encargada de que se carguen los programas y respondan en tiempo y forma.
Si trabajas en edición de video no querrás un programa que tarde en abrir, y que se trabe con cada acción que se solicita. Por lo tanto, la inversión en una buena memoria RAM es importantísima para un buen trabajo, o que por lo menos no de un dolor de cabeza.
Para ediciones de video en resolución 4K el mínimo es una memoria de 8 GB, aunque hoy en día lo mejor es invertir en una de 16 GB y tener memoria suficiente por un tiempo largo.
Placa madre
Es la pieza central de todo el sistema, es la encargada de conectar el resto de los componentes de la computadora.
Aquí es importante de elegir una placa madre que sea compatible su conexión con el CPU o procesador. Por ejemplo, los chips de la serie Intel i tienen conector LGA 1151, por lo tanto, la placa deberá tener ese mismo conector.
Monitor, pantalla o TV
La visualización del trabajo que se está editando es importante pero no vital. ¿Qué significa esto? Que se puede editar sobre un monitor que no sea resolución 4K sin ningún problema, pero lo ideal es poder ver el trabajo terminado en uno que sí lo sea.
Para algunos es más cómodo trabajar sobre un monitor básico full hd, y luego de terminada la edición verificar los resultados en una TV. Si bien aquí va en gustos y costumbres de cada editor, es necesario aclarar que un monitor con resolución 4K no es para nada asequible.
Programas para edición de video
La edición de videos en resolución 4K es relativamente nueva y por ello no abundan tantos softwares 4K como de otras resoluciones.
Los más utilizados actualmente son: Adobe Premier Pro CC, Sony Movie Studio 3 Platinum, Sony Vega Pro 13, Apple Final Cut Pro X2, Filmora Pro, Apple Movie y Cyberlink Power Director 13 Ultra. Antes de seleccionar un programa para editar videos 4K es necesario comprobar los requerimientos técnicos que el sistema debe tener para que corran de forma fluida.
En caso de que la PC los cumpla, lo ideal es revisar tutoriales y opiniones de usuarios sobre el programa en cuestión, y por supuesto, probarlo para ver su funcionamiento.
Conclusiones
El trabajo de edición de video requiere de una PC potente, con buenos componentes, que responda en forma rápida y eficiente a las exigencias de cada usuario.
Es por ello que equipar una PC para edición de videos 4K no es algo asequible y tiene exigencias mayores que para otras tareas más simples o con menor uso de recursos informáticos. Lo ideal es adelantarse a los avances de la industria informática y adquirir los mejores productos posibles, siempre haciendo el foco en aquellos que marcan la diferencia en el trabajo final.
