ZACATECAS. Este jueves se realizó la tradicional procesión del Corpus Christi, costumbre católica en la que la custodia que representa al santísimo sacramento recorre las principales calles del Centro Histórico de la capital.
Bajo un ambiente de vigilia, solemnidad, oración y reflexión, cientos de creyentes recorrieron las calles del primer cuadro de la ciudad custodiados por el santísimo sacramento que representa el cuerpo y la sangre de Cristo.
La procesión de este año tuvo como intenciones la solicitud de lluvia ante la sequía que sufre la entidad, así como el cese de la violencia, la pacificación y unión de los zacatecanos en el nuevo periodo que comenzará con las elecciones del domingo.
Durante la homilía, el obispo de la diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, mencionó que en este tiempo se tiene que reflexionar como si fuera un Jueves Santo permanente, porque “un cirio no solo ilumina, también transmite el fuego divino y los comparte por la gracia del señor”.
Expuso que “ahora más que nunca el pueblo debe orar para crecer en adoración y fe, además de convertirse en una persona devota con actitudes positivas para ser sacramento de luz, salvación y testimonio del señor”.
RECORRIDO
La marcha comenzó en la Catedral Basílica para recorrer la avenida Hidalgo, después continuó por la calle Genaro Codina hasta instalarse en la plazuela del templo de Santo Domingo, donde se bendijo a los fieles que ahí aguardaban.
Posteriormente recorrieron la avenida Fernando Villalpando, Juárez y se incorporaron de nuevo a la Hidalgo para concluir en Catedral, donde resguardaron al santísimo sacramento.
Conforme avanzó la procesión, los fieles católicos se postraban ante la custodia que transportaba el cuerpo de Cristo para realizar peticiones y oraciones por el bien de la entidad, además se encomendaron y recibieron la bendición de manos del obispo de Zacatecas.
Fotos Jesse Mireles – Ángel Lara








