CIUDAD DE MÉXICO. De cara a la recta final del desarrollo de GTA VI, uno de los videojuegos más esperados en la industria, Rockstar Games, anunció a sus empleados que eliminará el home office a partir del 15 de abril del presente año.
El Sindicato de Trabajadores Independientes de Gran Bretaña (IWGB, por sus siglas en inglés) calificó esta decisión, dada a conocer por Bloomberg el 28 de febrero, como ‘imprudente’.
El IWGB relató, en una entrada de blog, que en 2023, 170 trabajadores de Rockstar en el Reino Unido firmaron una petición oponiéndose a la obligación de trabajar 3 días en la oficina, por lo que esta decisión incumple los acuerdos.
«Los trabajadores del sindicato IWGB Game Workers Union acusan a Rockstar de ‘promesas incumplidas’ y expresan su preocupación por su salud, las responsabilidades familiares, las condiciones de vida y el mayor riesgo de sobrecarga de trabajo», indicó IWGB.
El sindicato recopiló testimonios de sus miembros que laboran para Rockstar. Uno de ellos manifestó el temor de que la empresa esté allanando el camino para el ‘crunch’, es decir, prácticas tóxicas o nocivas de sobrecarga laboral para los empleados, en aras de cumplir fechas de entrega de un videojuego.
«Trabajar desde casa ha sido un salvavidas para muchos de nosotros en Rockstar, ya que nos ha permitido equilibrar las responsabilidades familiares, gestionar las discapacidades y trasladarnos cuando lo hemos necesitado», señaló un trabajador de Rockstar.
«La alta dirección debe reconsiderar su imprudente toma de decisiones y comprometerse con su personal para encontrar un acuerdo que funcione para todos», agregó.
Los desacuerdos entre desarrolladoras y trabajadores en la industria de videojuegos no son algo inusual. Tan solo el mes pasado, el Sindicato de Trabajadores de Videojuegos (STJV, por sus siglas en francés) organizó una huelga nacional de un día en Francia para que Ubisoft cumpliera acuerdos salariales.
«Nuestro mensaje a la dirección de Ubisoft es claro», aseguró el STJV en su cuenta de X, antes Twitter.
Aunque en Europa los trabajadores se respaldan en sus sindicatos, en Estados Unidos los desarrolladores están solos. En 2022, Activision fue acusada de frenar la formación de un sindicato usando a la firma de abogados Reed Smith, que ofrece entre sus servicios el bloqueo sindical.
«En lugar de seguir el ejemplo de Microsoft y comprometerse a un acuerdo de neutralidad laboral, Activision ha tomado la decisión clara y consciente de negarnos nuestros derechos laborales básicos, al tiempo que vuelve a gastar cientos de miles de dólares en una empresa antisindical», declaró la organización Albany Game Workers Alliance en el sitio web del sindicato Trabajadores de Comunicaciones de Estados Unidos (CWA, por sus siglas en inglés).
Los trabajadores de esta alianza participaron en la creación de videojuegos destacados como Diablo IV. Al final de ese año, un grupo de 57 empleados de Activision Blizzard, en Boston, solicitaron la representación sindical de CWA.
En 2022, según una encuesta realizada en 29 países por UNI Global Union, federación sindical internacional, el 66 por ciento de los trabajadores de videojuegos sufre bajos salarios y el 43 por ciento considera que las horas de trabajo son excesivas.
