CIUDAD DE MÉXICO. Ante el llamado del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) a garantizar la independencia del Instituto Nacional Electoral (INE), la Presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el organismo debe conservar su autonomía, pero responder a la voluntad popular y no a los intereses de las élites.
Esta mañana, en Palacio Nacional, la Mandataria federal respondió así al pronunciamiento del organismo empresarial en medio de los cuestionamientos por presuntas irregularidades en contratos del INE, que involucran señalamientos contra ex funcionarios electorales y han generado exigencias de investigación y rendición de cuentas.
«Por supuesto que queremos un Instituto Nacional Electoral que responda a la voluntad del pueblo, a la verdadera democracia, no a la democracia de la élite, no a la democracia de este grupo que se apoderó del INE y que se sienten dueños de la democracia», afirmó.
En la conferencia matutina se le preguntó por el comunicado difundido por el CCE, en el que el sector empresarial expresó la necesidad de preservar la independencia del organismo electoral.
Sheinbaum respondió con una crítica a quienes, aseguró, se han presentado como defensores de la democracia pese a haber mantenido vínculos con los Gobiernos anteriores.
«Ellos no son dueños de la democracia. La democracia es la representación del pueblo, es la voluntad popular, es la soberanía y esa es la que tiene que defender el Instituto Nacional Electoral con su autonomía», sostuvo.
La Presidenta cuestionó la reforma electoral de 2014, aprobada durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto, al considerar que concentró facultades en el INE, particularmente la designación de los integrantes de los organismos electorales estatales.
Afirmó que esa modificación fue resultado de los acuerdos políticos del Pacto por México y no de las movilizaciones ciudadanas que impulsaron las reformas electorales anteriores.
«La verdadera concentración de poder en el Instituto Nacional Electoral se dio en el 2014», señaló.
La titular del Ejecutivo federal también acusó a sus adversarios de intentar desacreditar anticipadamente las elecciones de 2027, ante lo que consideró una falta de respaldo ciudadano a sus propuestas y partidos.
En relación con los señalamientos de corrupción en el INE, Sheinbaum indicó que la Auditoría Superior de la Federación ya inició revisiones correspondientes al periodo de 2023 a la fecha y que también examinará las gestiones anteriores.
Explicó que, si las auditorías detectan posibles delitos, deberán presentarse las denuncias ante la Fiscalía General de la República, mientras que las irregularidades administrativas deberán seguir los procedimientos correspondientes.
Sheinbaum insistió en que las investigaciones deben abarcar la contratación de materiales electorales y la participación de empresas proveedoras que, según afirmó, han concentrado ese mercado durante más de dos décadas.
