CIUDAD DE MÉXICO. La Presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que, sin los estímulos fiscales y los acuerdos con los gasolineros, la gasolina regular costaría más de 30 pesos por litro y el diésel superaría los 35 pesos.
La Mandataria defendió la reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para contener los precios de los combustibles, pese a la disminución de ingresos tributarios que representa para las finanzas públicas.
«El acuerdo que tomamos con gasolineros y el subsidio que estamos dando a los combustibles es importantísimo. Si no, la gasolina regular estaría en más de 30 pesos, y el diesel estaría sobre 35 pesos», sostuvo.
Sheinbaum aseguró que el Gobierno federal decidió absorber parte del incremento internacional de los combustibles mediante estímulos fiscales y acuerdos con los distribuidores, ante el descontento social que han provocado las alzas de precios en otros países.
«Vean lo que está pasando en diversos países del mundo, el descontento por el incremento de los precios, derivado en mucho por el incremento de los precios de los combustibles», señaló.
La política de estímulos fiscales ha sido cuestionada por su costo para las finanzas públicas y por los beneficios que reciben los consumidores de mayores ingresos.
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) calculó que, en 2022, la renuncia recaudatoria por los estímulos al IEPS de los combustibles ascendió a 397 mil 298 millones de pesos, equivalentes al 10.4 por ciento de los ingresos tributarios de ese año.
El organismo advirtió que el costo fiscal de esos apoyos superó los ingresos petroleros extraordinarios y planteó la necesidad de evaluar su eficacia frente a otras medidas de protección contra la inflación, como las transferencias monetarias dirigidas a los sectores más vulnerables.
