ZACATECAS. El gobierno federal solicitó a la UAZ revisar su sistema de pensiones y jubilaciones. “Algo que se debió haber hecho en la universidad desde 1991”, puntualizó Ángel Román Gutiérrez.
Explicó que la UAZ es de las pocas universidades del país que no aporta a un sistema de pensiones. Debido a esto, la institución se ve obligada a utilizar sus subsidios para costear el pago de las jubilaciones.
Aunque la cláusula 70 del Contrato Colectivo del SPAUAZ contempla un fideicomiso (financiado por el gobierno federal, el estatal, la universidad y los trabajadores para costear las jubilaciones), este fondo nunca ha recibido recursos. Esta es la omisión que la Federación pretende revertir ahora.
MAYORES APORTACIONES
Al ser cuestionado sobre si contemplarían mayores aportaciones de quienes reciben jubilaciones dinámicas, el rector destacó que “de entrada sí, porque lo establece el Contrato Colectivo [de Trabajo]. Estamos esperando la propuesta del actuario”.
Explicó que esta propuesta tendría que estar basada en el contrato colectivo y la situación financiera de la institución.
Ángel Román aseguró que la crisis financiera de la UAZ es multifactorial y entre las principales causas está la falta de subsidio; sin embargo, por ahora lo que pide el gobierno de México es revisar el tema de pensiones.
En la mañanera del 6 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que hay casos de pensiones de universidades autónomas “donde no aportó el trabajador. Se dieron a través de mecanismos diversos, esquemas de pensiones, donde los montos son excesivos”.
Por el momento, el rector ha visitado unidades académicas para socializar la situación de la universidad para que el personal se involucre en las decisiones que se vayan a tomar.
SE NECESITAN 700 MDP PARA PRESTACIONES
La UAZ, si bien ha dispersado el pago de quincenas, necesita recursos para el pago de prestaciones y se estima que necesita alrededor de 700 millones de pesos para cerrar el año.
Sobre gastos en pensiones, son alrededor de 400 millones de pesos al año los que destina la universidad, en los que se contemplan 611 profesores que se retiraron con jubilación dinámica, es decir, que siguen cobrando prestaciones y beneficios como si permanecieran en activo.
Solo pudieron acceder a este sistema de pensión, los académicos que comenzaron su relación con la institución antes de agosto de 1991.
