ZACATECAS. Tras la detención por secuestro agravado del director de Seguridad Pública de Juchipila, Pedro Humberto “N”, y del policía municipal Marco “N”, el ayuntamiento mantiene un proceso de reorganización de la corporación y también enfrenta un déficit de 11 elementos respecto al estado de fuerza que requiere el municipio.
El alcalde José María Castro Félix informó que actualmente el encargado de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) es Francisco Ruiz, mientras se define el proceso para designar al titular de la corporación.
Respecto a la posibilidad de que otros trabajadores del Ayuntamiento de Juchipila estén relacionados con actividades ilícitas, aseguró que hasta el momento no se han detectado nuevas incidencias.
PROCESO FRENA CONTRATACIÓN
En cuanto a la plantilla policial, Castro Félix reconoció que el municipio cuenta con nueve elementos certificados, pero requiere llegar a una fuerza de alrededor de 20 policías para cubrir las necesidades de seguridad, por lo que aún faltan 11 agentes.
Mencionó que uno de los principales retos para incrementar la plantilla es que los aspirantes deben cumplir con los procesos de evaluación y certificación correspondientes, por lo que el ayuntamiento mantiene el envío de elementos a capacitación, así como a exámenes de control y confianza.
Explicó que, como parte de esta estrategia, en julio cuatro elementos fueron aprobados, por lo que ya existe personal en lista para continuar con la evaluación.
El alcalde agregó que se busca atraer principalmente a jóvenes interesados en iniciar una carrera dentro de la Policía Municipal; sin embargo, tras lo ocurrido con el anterior director, se mantiene comunicación constante con las autoridades estatales para fortalecer los mecanismos de evaluación y certificación de los aspirantes.
En cuanto al déficit policial, expuso que esta situación también ha provocado que el municipio reciba visitas recurrentes de corporaciones estatales y federales, aunque aclaró que Juchipila no cuenta con un esquema permanente de mando coordinado que sustituya las funciones de la Policía Municipal.
SE VAN A OTROS MUNICIPIOS
José María Castro añadió que otro problema es que, después de invertir en la capacitación y certificación de sus elementos, algunos terminan por incorporarse a corporaciones de municipios vecinos que ofrecen mejores salarios. Como ejemplo, puntualizó que recientemente cuatro elementos fueron certificados, pero dos de ellos dejaron Juchipila para incorporarse a otras demarcaciones, como Jalpa.
Enfatizó que la formación de cada policía representa un gasto considerable para los ayuntamientos, pues “estamos usando 40 mil pesos por individuo”. A esto, dijo, también se suman gastos de traslado y otros costos relacionados con el proceso de capacitación y certificación.
Por ello, consideró necesario replantear este esquema junto con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP).
En este sentido, planteó que los policías que sean certificados permanezcan al menos dos años en el municipio que realizó la inversión, de lo contrario los ayuntamientos terminan destinando recursos para preparar elementos que después migran a otras corporaciones. “Así nunca vamos a alcanzar a cubrir nuestro estado de fuerza”, advirtió.
El presidente municipal reconoció que durante el resto de su administración difícilmente podrá alcanzar la plantilla ideal de 20 elementos, pero aseguró que buscará dejar avanzado el proceso para que el próximo gobierno reciba una corporación con el menor déficit posible.
