Zacatecas se convirtió en el estado 21 en adherirse al Pacto Nacional contra la Extorsión por la Prosperidad, la Justicia Económica y la Seguridad, impulsado por la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur México).
De acuerdo con el organismo, la estrategia busca fortalecer la prevención y frenar del delito, así como la coordinación entre autoridades y empresarios para generar mayores condiciones de seguridad para el sector productivo.
En la entidad se adhirieron, con la firma de sus representantes, los ayuntamientos de Guadalupe, Jerez, Zacatecas, Ojocaliente y Fresnillo, así como la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y el Centro de Atención a Denuncias de Extorsión (CADDE), informó la Cámara de Comercio de Zacatecas (Canacozac).
EJES DE TRABAJO
El pacto establece siete ejes de trabajo: formalidad, digitalización, financiamiento, régimen simple, seguridad social, protección del patrimonio e impulso al consumo local. Estos rubros buscan atender distintas problemáticas que enfrentan los negocios, particularmente las micro, pequeñas y medianas empresas, así como los establecimientos familiares.
Uno de los principales objetivos de la estrategia es que las autoridades de los tres órdenes de gobierno y el sector empresarial establezcan mecanismos de colaboración para prevenir la extorsión, facilitar la denuncia y proteger tanto a los establecimientos comerciales como a los empleos que generan.
Asimismo, algunos de los beneficios que se obtienen con este pacto son: la protección del patrimonio y los derechos de personas y comercios, se promueve la denuncia, prevención y acompañamiento por parte de autoridades, también se fortalece la coordinación entre autoridades de seguridad y el sector empresarial, lo que genera mayor certeza para formalizar negocios, crecer como empresas y atraer mayores inversiones.
Por ello, el acuerdo plantea que las acciones institucionales no se limiten al ámbito de la seguridad pública, sino que contemplen condiciones para que las empresas puedan operar con mayor certeza.
La Canacozac destacó que el estado se integra a una estrategia de alcance nacional que busca involucrar directamente a gobiernos municipales, autoridades de seguridad y organismos empresariales en la prevención de la extorsión, además de fomentar la cultura de la denuncia como una herramienta para hacer frente a este delito.
Disminuyen extorsiones telefónicas a restauranteros
Los intentos de extorsión telefónica contra agremiados de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Zacatecas disminuyeron entre 35 y 40 por ciento, informó Nide García Samán, presidenta del organismo empresarial.
Atribuyó la disminución a que los empresarios y trabajadores de los restaurantes cuentan ahora con mayor capacitación para identificar las modalidades de extorsión telefónica utilizadas por los delincuentes y para reportar este tipo de delitos.
Destacó que la baja en la incidencia de este delito es resultado de las reuniones y capacitaciones constantes que reciben integrantes de la Canirac por parte de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).
Expuso que ahora los trabajadores están más atentos ante llamadas telefónicas en las que una persona solicita comunicarse directamente con el dueño, gerente o director del restaurante, o cuando los presuntos extorsionadores intentan generar miedo mediante información que puede encontrarse públicamente en redes sociales.
“Al principio sí te asustabas porque decías: ¿Cómo sabe quién soy?”, pero después con las pláticas el panorama cambió.
La capacitación, agregó, no se limita a los propietarios o directivos, sino que la información se transmite también a gerentes y empleados, de manera que puedan identificar una llamada sospechosa y evitar proporcionar datos que posteriormente puedan ser utilizados para intentar cometer una extorsión.
La presidenta de Canirac destacó además que los integrantes del sector establecieron una especie de red de comunicación para alertarse entre ellos cuando detectan números telefónicos desde los cuales se realizan intentos de extorsión.
Reconoció que los delincuentes constantemente cambian de números telefónicos, por lo que las llamadas no han desaparecido; sin embargo, consideró que el principal cambio está en que los trabajadores ya no caen con la misma facilidad en las estrategias utilizadas para intimidarlos o engañarlos.
Entre las modalidades identificadas se encuentran llamadas en las que los delincuentes se hacen pasar por proveedores, superiores o incluso personas relacionadas con los propietarios de los establecimientos, con el objetivo de conseguir depósitos de dinero o información.
Recordó que anteriormente se presentaban casos en los que los trabajadores recibían instrucciones para retirar dinero o realizar depósitos a determinadas cuentas bajo amenazas o engaños.
Ante este escenario, insistió en la importancia de que los establecimientos mantengan informados a sus trabajadores y establezcan protocolos para responder ante llamadas sospechosas.
García Samán llamó a los integrantes del sector restaurantero a no dejarse intimidar y denunciar los intentos de extorsión, particularmente a través del 089. Consideró que la comunicación entre empresarios y autoridades permite identificar números utilizados para este tipo de delitos y prevenir que haya más víctimas.
