FRESNILLO. Tras el presunto envenenamiento de la perrita “Cuquis”, vecinos de la colonia Fovissste acudieron este miércoles a la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) para interponer una denuncia por maltrato animal y los delitos que resulten contra quien o quienes sean responsables.
Al menos siete vecinos de la calle Estatuto Jurídico exigieron que se realice una investigación seria para esclarecer los hechos y sancionar a la persona que haya provocado la muerte del animal.
Elisa, una de las vecinas que participa en el cuidado de los animales, informó que tienen identificada a una persona que presuntamente ha expresado su intención de envenenarlos; sin embargo, aclaró que ella no ha presenciado directamente actos de violencia contra los perros.
Explicó que otros vecinos aseguran haber escuchado comentarios en los que dicha persona manifestaba que no quería a los animales y que pretendía arrojarlos a un basurero o envenenarlos. Por ello, solicitaron la intervención de la Fiscalía para recabar testimonios y determinar si existe alguna responsabilidad.
“Confiamos en que vengan y hagan una investigación seria, contundente, y que a través de esa investigación se determine si hubo un responsable o una responsable”, señaló.
Los vecinos pidieron que se revisen posibles grabaciones de cámaras de videovigilancia instaladas en viviendas cercanas, a fin de determinar si captaron algún indicio relacionado con los hechos.
La entrevistada explicó que los perros no fueron llevados deliberadamente a la colonia, sino que llegaron después de ser abandonados.
Tras estos hechos, detalló que un grupo de entre seis y siete vecinos se organizó para alimentarlos, atenderlos cuando enfermaban, vacunarlos y esterilizarlos, limpiarles sus desechos, además de buscarles hogares mediante la adopción.
Detalló que algunos animales que llegaron a la colonia en meses pasados ya fueron adoptados, mientras que otros, debido a su tamaño, permanecen en el exterior bajo el cuidado de los habitantes. Incluso, una perrita que llegó con un cuadro severo de sarna recibió atención y posteriormente encontró una familia.
La casita, instalada en el camellón de la calle Estatuto Jurídico, para proteger a los perros de las lluvias y el frío, apenas tenía dos días cuando ocurrió el envenenamiento de “Cuquis”.
Tras lo sucedido, los vecinos decidieron resguardar a los animales sobrevivientes ante el temor de que pudieran ser atacados nuevamente.
Intentan llevarse la casa
Además, denunciaron que personal del Departamento de Sanidad del ayuntamiento acudió este miércoles por la mañana, mientras los afectados interponían la denuncia en la FGJR, con la indicación de retirar la casita.
No obstante, otros habitantes se opusieron al señalar que una vecina la mandó construir y que todavía buscan mantener un espacio de protección para los animales.
Posteriormente, Francisco Rocha Caldera, director de Servicios Regulatorios y Recaudatorios, acudió al sitio y pidió a los vecinos reunir firmas para respaldar la permanencia de los animalitos y de la casa, con el acuerdo de revisar el asunto nuevamente este jueves.
Los vecinos insistieron en que su intención no es generar una jauría, sino atender a los perros y encontrar alternativas para su adopción. Reconocieron que puede haber habitantes inconformes con su presencia, pero advirtieron que el rechazo hacia los animales no justifica la violencia que derive en su muerte.
Reiteraron que esperan avances en las investigaciones y que se apliquen las sanciones correspondientes por maltrato y crueldad animal, para evitar que una situación similar vuelva a ocurrir.
