ZACATECAS. Luego de que el mandatario David Monreal Ávila descartó otorgar recursos extraordinarios para la UAZ, “minimiza su importancia y cuestiona sus costos”, el SPAUAZ aseveró que estas declaraciones omiten reconocer que la crisis universitaria también es consecuencia del incumplimiento y descuido de las responsabilidades de los gobiernos federal y estatal en el financiamiento de la educación superior pública.
“Reconocemos la necesidad de revisar las finanzas universitarias, fortalecer la transparencia, corregir irregularidades y establecer medidas responsables que garanticen su viabilidad. Sin embargo, rechazamos que la crisis se atribuya exclusivamente a los salarios y prestaciones de las y los trabajadores, pues son derechos laborales contractuales, no privilegios”, apunta el sindicato en un comunicado.
Explicó que dicha insuficiencia presupuestal hoy pone en riesgo los derechos laborales y la estabilidad económica de miles de familias universitarias.
En este contexto, apuntó, el personal académico también ha soportado las consecuencias de la crisis financiera de la UAZ, entre ellas, la disminución del aguinaldo y el ingreso al ISSSTE.
Además, aseveró, “ante la declaración de insolvencia universitaria para cubrir las jubilaciones y la amenaza de un conflicto colectivo de naturaleza económica. Cabe señalar que este gasto nunca ha sido aceptado por el gobierno federal”.
TRANSPARENCIA EN LEY DE HACIENDA
En el boletín, el SPAUAZ explica que en materia presupuestal, para 2026 la Secretaría de Educación Pública (SEP) registra un subsidio ordinario de 2 mil 600.7 millones de pesos: 1 mil 960.4 millones aportados por la Federación (75.38 %) y 640.3 millones atribuidos al Estado (24.62 %). Esta última cantidad equivale aproximadamente a 44 pesos diarios por estudiante.
Sin embargo, “existe un elemento que exige transparencia: la Ley de Hacienda del Estado contempla un impuesto específico del 10 por ciento sobre determinadas contribuciones estatales, destinado a la UAZ y pagado por la ciudadanía.
“Durante la discusión presupuestal de 2026 se señaló públicamente que aproximadamente 311 millones de pesos provenientes de este impuesto estaban incluidos en la aportación estatal”, precisa el SPAUAZ, al destacar que de confirmarse, prácticamente la mitad del subsidio atribuido al gobierno del estado provendría de recursos que las y los zacatecanos aportan específicamente para sostener a la universidad.
Por ello, “no puede calificarse a la UAZ como una carga excesiva sin reconocer primero el esfuerzo de la propia sociedad y los servicios que recibe a cambio […]
“Resulta desafortunado comparar su financiamiento con la posibilidad de crear otras universidades, sin reconocer la calidad y trayectoria de nuestra institución. Celebramos la ampliación de la oferta educativa, pero rechazamos que se utilice como argumento para justificar el debilitamiento de una universidad pública consolidada”, reprochó el sindicato.
UNA DE LAS INVERSIONES MÁS IMPORTANTES
Además, el Sindicato de Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ) manifestó su rechazo categórico a expresiones que desvalorizan la contribución histórica, educativa, científica, social y económica de la máxima casa de estudios. “La UAZ no es, ni será nunca, un barril sin fondo; es una de las inversiones más importantes para Zacatecas”, apuntó.
De acuerdo con cifras oficiales de la SEP, según el sindicato, la UAZ cuenta con 39 mil 732 estudiantes, con ello “constituye un importante motor económico, [pues] los salarios de sus trabajadores, el consumo estudiantil y las actividades universitarias generan beneficios para el comercio, el transporte, la vivienda y diversos sectores productivos.
“La Universidad Autónoma de Zacatecas no le sale cara al estado. Lo verdaderamente costoso sería perder las oportunidades de educación, investigación y desarrollo que brinda a miles de jóvenes y familias. La educación pública no es un gasto que deba minimizarse; es una inversión social que debe fortalecerse”, destacó el SPAUAZ.
