La derechización de Latinoamérica
El Foro de Sao Paulo es una especie de club de partidos y grupos de izquierda fundado en 1990 por el Partido de los Trabajadores de Brasil para reunir los esfuerzos de los partidos y movimientos de izquierda de América Latina y el Caribe; en ese foro se debate el escenario internacional tras la caída del Muro de Berlín y las consecuencias del neoliberalismo en los países de América.
Cuando se fundó, el único miembro del Foro de Sao Paulo que ejercía el poder en un país soberano era Fidel Castro del Partido Comunista de Cuba, 20 años después la mayoría de sus miembros accedieron al poder a través de las urnas.
En 1998 el militar Hugo Chávez ganó la presidencia de Venezuela y en ella se quedó hasta su muerte en el 2013, le siguió Nicolás Maduro hasta el 2026; en el 2002 triunfó Luiz Inácio Lula da Silva del Partido de los Trabajadores en Brasil, se reeligió y después lo sucedió Dilma Rousseff hasta el 2016.
En el 2004 Tabaré Vázquez del Frente Amplio llegó a la presidencia de Uruguay; en el 2005 Evo Morales del Movimiento al Socialismo de Bolivia; en el 2006 Michelle Bachelet del Partido Socialista de Chile, Rafael Correa de Alianza PAIS en Ecuador y Daniel Ortega por el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua; en el 2008 Fernando Lugo por la Alianza Patriótica para el Cambio de Paraguay; en 2009 José Mujica por el Frente Amplio de Uruguay y Mauricio Funes del Frente Farabundo Martí de El Salvador; y en el 2011 Ollanta Humala del Partido Nacionalista Peruano.
El Partido Comunista de Argentina formó parte de la coalición que en el 2003 respaldó la candidatura de Néstor Kirchner, en el 2007 la de su esposa Cristina Fernández y en el 2019 la de Alberto Fernández.
En el 2014 Michelle Bachelet nuevamente ganó la presidencia de Chile y Salvador Sánchez Cerén del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional en El Salvador.
A esta larga lista obviamente debemos agregar a Gustavo Petro, electo como presidente de Colombia en el 2022 y Pedro Castillo efímero presidente de Perú en el 2021; diversos partidos de izquierda también han sido gobierno en la República Dominicana.
Morena y el PT son los dos partidos mexicanos que forman parte del Foro de Sao Paulo, López Obrador y ahora Claudia Sheinbaum han tenido lugares de honor en ese club.
Así las cosas, América Latina se pintó de rojo, la izquierda se empoderó en la región con muy honrosas excepciones, fundamentalmente en Centro América, pero como péndulo de reloj uno a uno estos países han ido girando hacia la derecha: Venezuela con el manotazo de Donald Trump, en Bolivia no quieren volver a saber nada que huela a Evo Morales, en Chile el joven Gabriel Boric fue una decepción total, el actual presidente de Ecuador Daniel Noboa en los hechos es un político de centroderecha, en El Salvador Bukele borró totalmente a la izquierda, en Perú el reciente triunfo de Keiko Fujimori es el triunfo de la derecha, pero el de Abelardo de la Espriella en Colombia es el triunfo de la ultra derecha, lo mismo que Milei en Argentina.
En el 2020 también Uruguay se fue a la derecha con Luis Lacalle, pero el año pasado regresó la izquierda con Yamandú Orsi, y el Partido Colorado sigue gobernando Paraguay, pero tal vez no por mucho tiempo.
Si el 25 de octubre el joven conservador Flavio Bolsonaro le gana al viejo Lula de Brasil, la izquierda se quedará gobernando países muy pequeños como Uruguay y Paraguay, así como Cuba y Nicaragua donde prevalecen dictaduras inadmisibles; en los hechos, México será el último reducto de una izquierda que como gobierno ha decepcionado en todo el continente.
En todos esos países la llegada de la izquierda fue jubilosa, una verdadera borrachera de poder, se incrementaron los salarios y los programas sociales, se nacionalizaron empresas, etcétera; pero la inseguridad, la corrupción, la falta de crecimiento económico, la deuda, la inflación, las devaluaciones y el debilitamiento del sistema democrático y de salud terminó cobrándole facturas a una izquierda extremadamente populista.
Dice el dicho que “cuando veas las barbas de tu vecino cortar, debes poner las tuyas a remojar”, pues eso debe hacer la presidenta Sheinbaum y su partido, verse en todos esos países de Latinoamérica que se emborracharon de poder y de soberbia hasta que su pueblo les dijo ¡basta !, las elecciones del próximo año pueden ser la primera llamada.
