ZACATECAS. Pese a reconocer que el ambulantaje representa uno de los problemas pendientes en el Centro Histórico de la capital, el alcalde Miguel Ángel Varela Pinedo argumentó que el ayuntamiento enfrenta limitaciones legales para retirar puestos que cuentan con permisos otorgados por administraciones anteriores.
“Yo no me voy a meter en una bronca personal con 300 o 400 ambulantes”, aclaró, al señalar que el problema del comercio informal se acumuló durante varios gobiernos.
De acuerdo con el presidente municipal, alrededor de 90 por ciento de los vendedores ambulantes que operan actualmente ya se encontraban en esa condición antes del inicio de su administración.
Explicó que una de las dificultades para quitar puestos semifijos es que muchos de los permisos fueron autorizados mediante acuerdos de Cabildo en gobiernos anteriores, por lo que retirarlos de manera inmediata podría generar recursos legales contra el ayuntamiento.
REUBICACIÓN, LA APUESTA
“No se trata nada más de quitarlos”, expresó Miguel Varela, al plantear que cualquier estrategia de reordenamiento debe contemplar alternativas para que los vendedores puedan continuar con su actividad económica, pero bajo esquemas regularizados.
Reconoció que una de las alternativas sería contar con un espacio distinto al Centro Histórico para concentrar a los comerciantes ambulantes y ofrecerles incentivos que faciliten su regularización. Sin embargo, señaló que actualmente el ayuntamiento no cuenta con recursos suficientes para implementar una estrategia de esa magnitud.
En ese sentido, el presidente municipal adelantó que para el presupuesto de 2027, último año de su administración, buscará destinar una partida específica que permita ofrecer alternativas económicas a los ambulantes y facilitar su reubicación.
Insistió en que el ayuntamiento no recurrirá inicialmente al uso de la fuerza pública para retirar a los vendedores, al considerar que hacerlo podría derivar en conflictos legales y sociales, particularmente cuando existen permisos vigentes.
Además, cuestionó la falta de participación de representantes del comercio ambulante en las reuniones que se han planteado para abordar el problema y consideró que una solución de fondo requiere que todas las partes involucradas se sienten a negociar.
MESAS DE TRABAJO
La propuesta del ayuntamiento, dijo Varela Pinedo, será buscar una ruta que permita ordenar el comercio en el Centro Histórico sin dejar sin sustento a quienes dependen de esta actividad, al tiempo que se atienden las demandas de los comerciantes establecidos y las disposiciones aplicables al patrimonio histórico.
Sostuvo que el crecimiento del comercio informal también está relacionado con la falta de empleos formales y consideró que la solución requiere de la participación de los distintos órdenes de gobierno, así como de las cámaras empresariales y los propios comerciantes.
Ante ello planteó que el tema sea llevado a mesas de trabajo en las que participen representantes de las cámaras empresariales, comerciantes del Centro Histórico, las mesas directivas de los ambulantes y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), esta última debido a las facultades que tiene sobre la zona patrimonial.
