ESTADOS UNIDOS. El ex secretario del Tesoro estadounidense Robert Rubin advirtió que un intento del presidente Donald Trump por interferir en las elecciones intermedias del 3 de noviembre podría desencadenar una crisis económica, al debilitar la confianza de los inversionistas y socavar el Estado de derecho.
En un artículo de opinión publicado por The New York Times, Rubin, quien fue secretario del Tesoro de Estados Unidos entre 1995 y 1999, durante la Administración del Presidente Bill Clinton, sostuvo que los riesgos de una eventual manipulación electoral son subestimados por los estadounidenses y por sectores empresariales, pese a que podrían afectar la economía incluso después de que termine el mandato de Trump.
«Después de más de seis décadas dedicadas a la formulación de políticas económicas y a actividades relacionadas con ella, nunca imaginé que tendría que escribir un artículo como este», dijo.
«Si el Gobierno de Trump emprende una iniciativa para manipular los resultados de las elecciones intermedias, el impacto económico podría sentirse de inmediato y prolongarse mucho después de que termine la presidencia de Trump».
El ex funcionario alertó que el Gobierno podría recurrir a distintas medidas para alterar el proceso electoral, como enviar agentes federales armados a centros de votación, incautar urnas o impedir que legisladores demócratas electos asuman sus cargos.
También señaló que la Administración Trump ha difundido acusaciones falsas de fraude, reducido las defensas contra la injerencia extranjera e intentado presionar a los estados para utilizar una base de datos susceptible de errores en la depuración de registros de votantes.
Rubin advirtió que una disputa por los resultados podría extenderse más allá de los tribunales y generar alteraciones económicas a escala nacional.
A su juicio, una crisis electoral prolongada agravaría ese escenario y podría afectar las decisiones de inversión.
«Estados Unidos no necesita convertirse en Turquía o China para sufrir las consecuencias económicas de un debilitamiento del Estado de derecho. El economista John Maynard Keynes escribió célebremente sobre los ‘espíritus animales’ que impulsan a las personas a participar en la actividad económica», indicó.
«Durante mucho tiempo, esos impulsos de los estadounidenses se han visto fortalecidos por la convicción de que su país es el mejor lugar del mundo para crear una empresa o invertir en un negocio. Unas elecciones impugnadas o anuladas podrían poner en duda esa convicción».
Rubin sostuvo que la integridad de las elecciones y la transferencia pacífica del poder son fundamentales para la estabilidad económica, pues fortalecen la confianza de los inversionistas, atraen capital extranjero y respaldan la posición del dólar como moneda de reserva mundial.
Advirtió que, si los inversionistas pierden confianza en las instituciones estadounidenses, podrían exigir mayores rendimientos por adquirir deuda del Gobierno, lo que elevaría los costos de financiamiento público y las tasas hipotecarias y de las tarjetas de crédito.
Miguel Angel Escobar Becerril
Agencia Reforma
