CIUDAD DE MÉXICO. Danny Nozell, representante de Dolly Parton desde hace años, solicitó una orden de restricción temporal contra el sobrino de la artista.
Danny Nozell, el representante de Dolly Parton desde hace varios años, solicitó una orden de restricción temporal contra el sobrino de la artista, Bryan Seaver, debido a lo que describe como «una campaña de amenazas e intimidación».
De acuerdo con TMZ, Nozell presentó la demanda en contra de quien también fue ex jefe de seguridad de Parton después de haberlo destituido de su cargo. El documento judicial alega que Seaver amenazó a Nozell e intentó presionarlo para que cediera a sus exigencias económicas.
Estas acusaciones añaden una nueva dimensión al conflicto sobre los intereses comerciales de Dolly tras su fallecimiento, ocurrido el pasado 25 de agosto a los 80 años.
Según documentos judiciales, Nozell afirma que Seaver comenzó a aludir a su supuesta experiencia como contratista militar, a su acceso a armas y a «su capacidad para ejercer violencia mientras exigía dinero».
Nozell asegura que las presuntas amenazas e intimidaciones comenzaron varias semanas antes de la muerte de Dolly y continuaron después del deceso, en especial después de que despidiera a Seaver el 15 de septiembre.
«Más le vale que el dinero que ella ofrece sea mayor al que puedo ganar en otro sitio, o si no, voy a joder a todo el mundo. Estoy a punto de convertirme en el brazo ejecutor de la venganza de toda mi familia», dice uno de los supuestos mensajes intimidatorios.
En otro mensaje, Seaver habría amenazado con lanzar un podcast dirigido contra los intereses comerciales de Dolly.
«Voy a crear un podcast dedicado a arruinar las colaboraciones de marca de Dolly y a contar las infracciones que esta gente ha cometido contra nosotros», indica el texto, según el documento judicial.
Otros mensajes citados en la demanda incluyen frases como: «Lo único que hago es guerra… todos deberían preocuparse por lo que podría hacer», así como: «No soy una persona del mundo del espectáculo. Soy un asesino».
Estas declaraciones forman parte de la demanda de Nozell y no han sido confirmadas como hechos probados. Nozell solicita al tribunal que impida a Seaver interferir en los negocios de Dolly o contactar a sus socios comerciales.
La demanda también pide que se ordene a Seaver mantenerse a una distancia mínima de 300 metros de las oficinas y propiedades de la cantante. Esta acción legal se produce poco después de que Seaver fuera apartado de su puesto, que ocupaba desde hacía tiempo, como responsable de la seguridad en las propiedades de Dolly.
