FITO
Este fin de semana el PRI de Zacatecas dio muestra de su unidad, disciplina, madurez y civilidad política; en el PRI no hubo tómbolas inverosímiles, no hubo asambleas a modo con votación a mano alzada, no hubo encuestas patito, impugnaciones tramposas o reparto de cuotas, no, los priístas construyeron un acuerdo unánime respecto a la persona que deberá contender el próximo año para suceder a David Monreal.
Esa tersura solo es posible cuando con inteligencia y honestidad se reconoce quien tiene la trayectoria, la capacidad y el liderazgo para representar a un partido que le ha dado a Zacatecas 17 gobernadores; cuando los diversos aspirantes dicen “él es más competitivo que yo”, o sea, cuando se antepone el interés superior del estado al interés personal.
Durante décadas al candidato del PRI lo elegía una persona desde la Ciudad de México, por supuesto que escuchaba la opinión del gobernador en turno y otros liderazgos, pero al final prevalecía “el dedazo”, a veces atinado, a veces no tanto. En esta ocasión el candidato no fue impuesto desde el centro, fue producto de un acuerdo entre todos los sectores, dirigentes, legisladores y alcaldes, incluso la sociedad que participó en las diversas encuestas que arrojaron un resultado contundente, el bueno es Fito.
Y sin duda Fito Bonilla es el bueno para Zacatecas, no solo porque tiene la capacidad para lograr la unidad de su partido, no, creo que también tiene la capacidad para lograr la reconciliación que le urge a un estado dividido, polarizado y confrontado donde un día legítimamente protestan los frijoleros y al otro día los pozeros, después los maestros y luego los trabajadores de la salud, los pensionados, los universitarios o los normalistas, a Zacatecas le urge la reconciliación a la que Fito nos ha llamado.
A Zacatecas le urge que el gobierno se reconcilie con todos, por ejemplo, con los legisladores y alcaldes de todos los partidos, no es correcto ni conveniente que se atienda solo a los aliados políticos, ese sectarismo es justamente lo que ha provocado la desaprobación mayoritaria a nuestras autoridades.
Fito no es un político imberbe, pero tampoco un viejo mañoso, tiene 54 años, nació y vive en Fresnillo, el municipio más poblado del estado, el sí es Licenciado en Administración de Empresas egresado del Tecnológico de Monterrey con diplomados en Harvard, Madrid y la Universidad Iberoamericana.
Y lo que estudió lo ha llevado a la práctica, es un empresario muy exitoso en el ramo de las telecomunicaciones, la agricultura y la ganadería, sus negocios generan más de 200 empleos formales. La política la abrevó desde niño en su casa, es hijo de uno de los políticos más experimentados de Zacatecas, Don Pepe Bonilla, está felizmente casado desde hace 24 años y tiene cuatro hijos, uno de ellos ya profesionista.
Fue diputado federal, presidente del PRI, un año secretario de Economía y cuatro años secretario de Agricultura, también laboró en el Seguro Social y, al lado de Herminio Blanco, en la extinta Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, le tocó la negociación del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, experiencia le sobra.
Como diputado promovió el fondo minero, la canalización de recursos para la modernización de los pozos agrícolas y la comercialización del frijol, propuso la creación de la comisión de minería y participó en la de hacienda, la de economía y la de infraestructura. Como dirigente del PRI fue el responsable de la campaña y triunfo de Alejandro Tello.
A pesar de su corta estancia al frente de la Secretaría de Economía, logró traer a Zacatecas ocho empresas extranjeras del sector automotriz, minero y de energías renovables; como secretario de Agricultura creó el programa de concurrencia con 51 municipios, el de cosecha de aguas y las exposiciones agroalimentarias, a él nunca le tomaron las oficinas, lo que demuestra su capacidad de diálogo y negociación.
Pues ese es el gallo del PRI, ahora tendrá que medirse con el gallo del PAN y el del PRD para ver quién encabeza la gran coalición que deberá enfrentarse al monrealismo, la última palabra la tendrán las y los zacatecanos; la elección es muy sencilla, solo hay de dos sopas: ¿quieres más de lo mismo?, en el 2027 vota por los mismos que nos gobiernan, ¿quieres un nuevo rumbo para Zacatecas? En el 2027 vota por la oposición, así de fácil.
