MADRID. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha señalado este jueves que Perú y Estados Unidos «están entrando» en una «era dorada» de las relaciones, tras la confirmación de que Lima se incorporará a la llamada coalición del Escudo de las Américas, una alianza de gobiernos conservadores de países del continente cuyo objetivo es combatir los cárteles del narcotráfico.
«Estamos entrando en una nueva era en las relaciones entre Estados Unidos y Perú, una era dorada en muchos sentidos, porque su Administración –en alusión a la presidenta peruana, Keiko Fujimori– cuenta con las ideas adecuadas», ha augurado el jefe de la diplomacia estadounidense en una rueda de prensa junto a la mandataria andina con motivo de su visita al país latinoamericano.
En ella, siendo esta la última parada de una gira con la que ha hecho escala en Colombia y Ecuador para reunirse con sus jefes de gobierno, Abelardo de la Espriella y Daniel Noboa, respectivamente, el jerarca norteamericano ha destacado que en los «primeros 40 días» de Fujimori al frente del país, Washington y Lima han logrado «muchas cosas juntos», si bien «aún» resta, ha precisado, «mucho más por hacer».
El eje central de la convocatoria ante los medios ha versado sobre la confirmación, por parte de Fujimori, de la entrada de su país en el Escudo de las Américas, si bien esta cuestión ya había sido confirmada días antes por el propio Rubio en un artículo de opinión publicado por el diario ‘El Comercio’.
«Me complace enormemente escuchar el anuncio de que Perú se unirá al Escudo de las Américas», ha destacado el alto funcionario explicando que el mismo es contra «grupos delictivos transnacionales que, en muchos casos, disponen de más dinero y mejor equipamiento militar que el propio Estado», algo «inaceptable» que, ha considerado, solo puede ser «derrotado» si se le hace frente «con firmeza».
Esto último, ha agregado el secretario estadounidense, ha sido la razón por la cual Fujimori fue electa en los últimos comicios presidenciales peruanos: «porque le dijo al pueblo de Perú que haría frente a esta amenaza y que la derrotaría». A tal objeto, ha aseverado Rubio, ayudará Estados Unidos en «todo lo que pueda» porque ello «también redunda» en el «interés nacional» estadounidense, en la medida en que «tener bandas criminales que estén operando en el hemisferio es una amenaza directa a Estados Unidos».
«Tenemos aquí a una presidenta que ha dicho muy claramente, no a nosotros, sino al pueblo de su país; por eso la eligieron: voy a derrotar a estos grupos que les extorsionan, voy a derrotar a estos grupos que les matan, voy a derrotar a estos grupos que aterrorizan a sus hijos en nuestras comunidades. Y Estados Unidos ha dicho: ‘Estamos muy contentos de que lo haga; es importante también para nosotros, y vamos a colaborar con usted'», ha apuntado recalcando que ese es el propósito del Escudo: «proteger a la región frente a esta amenaza a la soberanía de cada una de sus naciones».
En última instancia, asegurando que para la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, el Hemisferio Occidental es «una prioridad real» porque le afecta a Estados Unidos «directamente», el alto funcionario ha augurado que habrá «más iniciativas» como el Escudo de las Américas con las que seguir colaborando entre estados.
Con relación a una posible entrada de tropas estadounidenses en el país se ha pronunciado la propia Fujimori, quien ha recordado que para que ello ocurra se ha de pedir «un permiso especial al Congreso de la República».
«La soberanía del Perú está intacta. Aquí lo que vamos a recuperar es el orden, la tranquilidad y la paz para todos los peruanos», ha zanjado.
