Ante las condiciones de inseguridad que enfrentan los colectivos de búsqueda en Zacatecas, Juan Gonzalo Moreno Márquez, representante de la asociación Célula de Búsqueda e Investigación de Personas Desaparecidas de Baja California, consideró necesario establecer un pacto de no agresión con las autoridades y el crimen organizado.
En entrevista exclusiva para NTR Medios de Comunicación, el padre de Kevin Moreno Ana, a quien busca desde hace cuatro años, destacó que este pacto pretende garantizar que las madres buscadoras puedan realizar su labor sin ser víctimas de ataques, amenazas o actos de intimidación.
Durante una jornada de trabajo con colectivos de Zacatecas, Moreno Márquez afirmó que esta propuesta parte de reconocer a las personas buscadoras como grupos de derechos humanos que realizan una labor humanitaria.
Las madres buscadoras, explicó, no deben ser consideradas como un bloque de oposición política, sino como familias que, ante la desaparición de sus seres queridos, se han visto obligadas a emprender labores de búsqueda ante la incapacidad del Estado para localizar a sus familiares.
El planteamiento del pacto de no agresión surge también de las experiencias que han enfrentado integrantes de colectivos en distintas regiones del país, particularmente en zonas con presencia del crimen organizado.
Juan Gonzalo Moreno relató que, en mayo de 2023, durante una prospección de campo realizada en una zona limítrofe entre Baja California y Sonora, el vehículo en el que viajaba con su esposa recibió impactos de arma de fuego de grueso calibre y en ese momento no hubo presencia de autoridades que dieran seguimiento inmediato al incidente.
A partir de experiencias como ésta, el pacto busca establecer un principio básico: que las personas buscadoras puedan transitar y realizar sus actividades sin ser agredidas ni obstaculizadas, independientemente de las condiciones de seguridad de la región.
La propuesta contempla tanto a las autoridades como a los grupos delictivos, bajo la premisa de que quienes realizan búsquedas son civiles que no portan armas y que carecen de medios para repeler un ataque.
TAMBIÉN PARA AUTORIDADES
El concepto de no agresión, aclaró Moreno Márquez, no se limita a evitar ataques armados, también incluye el trato que reciben los colectivos por parte de las instituciones.
Compartió que durante su estancia en Zacatecas pudo observar y conocer situaciones que, desde su perspectiva, constituyen una forma de “violencia pasiva” contra las madres buscadoras.
La falta de empatía, los obstáculos institucionales o una actitud de confrontación hacia los colectivos, advirtió, pueden convertirse en una forma de revictimización para familias que ya enfrentan la desaparición de un ser querido.
“Debe existir ese respeto y ese reconocimiento al trabajo”, recalcó, pues la relación entre autoridades y colectivos debe orientarse hacia la colaboración y no hacia la confrontación.
Para el activista, el pacto de no agresión debe convertirse en una propuesta que pueda ser conocida y adoptada por colectivos de diferentes estados del país.
En esa tarea, es fundamental el papel de los medios de comunicación para difundir esta intención y generar mayor reconocimiento social sobre la situación que enfrentan las familias buscadoras.
Juan Gonzalo Moreno precisó que la propuesta no pretende establecer privilegios para los colectivos, sino reconocer la naturaleza humanitaria de su labor y generar condiciones mínimas de seguridad para que puedan continuar la búsqueda de sus familiares.
TRABAJO CON COLECTIVOS
Moreno Márquez estuvo en Zacatecas junto con otros dos operadores técnicos de la Célula de Búsqueda e Investigación de Personas Desaparecidas de Baja California, quienes participaron en actividades de campo junto con colectivos locales.
Además, realizaron el intercambio de conocimientos relacionados con tecnología aplicada a la búsqueda, compartieron procedimientos de seguridad para actuar ante situaciones de riesgo.
El operador resaltó la capacidad que han desarrollado las integrantes de Las Escarabajos a partir de su experiencia directa en campo y señaló que muchos de sus conocimientos los adquirieron de manera empírica
La intención, explicó, no es sustituir esa experiencia, sino complementarla con conocimientos científicos relacionados con el suelo, la vegetación, el clima, la geología y otros elementos que pueden contribuir a las labores de prospección.
