CULIACÁN. Congreso de Sinaloa eligió a Graciela Domínguez como nueva Gobernadora interina de Sinaloa, tras licencia solicitada por Rubén Rocha Moya.
En medio de descalificaciones del PAN y PRI, la diputada federal con licencia, Graciela Domínguez, fue electa como Gobernadora interina de Sinaloa.
El dictamen aprobado por 31 votos a favor y 6 en contra, se aclaró que la morenista estará en el cargo «hasta en tanto, el Doctor Rubén Rocha Moya se incorpore a sus funciones constitucionales y legales».
Se argumentó que es el mejor perfil en virtud de su trayectoria laboral, por su experiencia y responsabilidad «que le ha distinguido».
«En quien confluyen diversas manifestaciones favorables y distinguidos méritos a través de toda su trayectoria profesional. Quien, además, cumple con los requisitos constitucionales para ocupar la Gubernatura del estado de Sinaloa de manera interina, por lo que se considera suficientemente capacitada para la conducción del Gobierno del Estado de Sinaloa», argumenta el dictamen.
La sesión se abrió con la asistencia de 36 de los 40 legisladores.
Los legisladores de Oposición le exigieron dedicarse a gobernar, darle prioridad a resolver la violencia que impera en la entidad, y no hacer campaña por Morena rumbo al 2027.
También exigieron investigar a Rocha «sin protección política», pues, aseguraron la licencia no debe significar archivar la acusación de Estados Unidos contra el morenista de tener lazos con el crimen organizado o que viva en la impunidad.
La diputada del PRI, Irma Moreno, anunció que su partido se unirá a la petición de juicio político que harán ciudadanos para que el Gobernador con licencia enfrente la justicia.
«Sinaloa necesita un Gobierno que gobierne, no un Gobierno que venga a administrar la crisis a proteger al anterior o a preparar la próxima elección.
«Ya que asuma la Gubernatura, no puede hacerlo pensando en controlar estructuras, administrar recursos públicos con fines políticos. Tiene que llegar a gobernar», afirmó.
El panista Jorge Antonio González le exigió independencia de Rocha, pues le recordó que Morena pasará a la historia como el peor que ha tenido Sinaloa.
«Se requiere capacidad de gestión, de vinculación, de entendimiento. Votamos en contra no por una persona. Votaremos porque existe un sistema de Gobierno fallido por parte de Morena, que tiene hundido no solamente a Sinaloa, sino al País entero. Y no, tampoco vamos a guardar silencio frente a lo que los sinaloenses están viviendo», apuntó.
Frente a la exigencia de organizaciones empresariales y civiles de no elegir a un personaje ligado a Rubén Rocha y sí a alguien con quien se pueda reconstruir, juntos, Sinaloa, diputados morenistas argumentaron que Domínguez representa una «vuelta a la página» y acuerdos.
Reconocieron que el tema de la seguridad debe ser una prioridad, así como apoyar al sector productivo.
«Sinaloa necesita una Gobernadora cercana a la ciudadanía con apertura para escuchar las distintas voces y con disposición para mantener una comunicación permanente con los sectores sociales, productivos, empresariales, académicos.
«No hay espacio para improvisaciones. Necesitamos experiencia para gobernar, pero también capacidad para convocar firmeza para tomar decisiones, pero también apertura para construir acuerdos y consideramos que la licenciada Graciela Domínguez Nava cuenta con esas condiciones», afirmó.
La trayectoria de Domínguez se construyó en el activismo social y actividades legislativas.
Formó parte del Gabinete de Rubén Rocha al ocupar la Secretaría de Educación.
Su nombre tomó fuerza en las últimas horas como la propuesta que podría concitar el mayor consenso entre las distintas corrientes de Morena en el Congreso local, en medio de la crisis política del rochismo en la entidad.
A sus 50 años, Domínguez tiene un perfil predominantemente legislativo.
Es licenciada en Sociología por la Universidad Autónoma de Sinaloa y actualmente es diputada federal de Morena con licencia por el Distrito 1 de Sinaloa, con cabecera en Mazatlán.
Entre 1999 y 2013, militó en el Partido de la Revolución Democrática, donde fue consejera estatal, integrante de los comités municipales y estatales, delegada nacional y coordinadora de Comunicación y Vinculación Social de la fracción perredista en el Congreso de Sinaloa.
Antes de consolidarse como figura partidista, participó en movimientos sociales vinculados con pescadores, derechohabientes del Infonavit y familias desplazadas por la construcción de la presa Picachos.
Ese último episodio es particularmente significativo en su trayectoria. Domínguez fue jefa de la Unidad de Atención a los Afectados de la Presa Picachos y posteriormente se convirtió en aquella experiencia en el libro «Picachos: Los Caminos del Desarraigo y la Resistencia».
También ejerció como docente de asignatura en la Universidad Tecnológica de Escuinapa.
Del PRD a Morena
Su carrera electoral arrancó en el Congreso local. Fue diputada en la LIX Legislatura, entre 2007 y 2010, y coordinadora del grupo parlamentario del PRD.
Ocho años después regresó al Poder Legislativo estatal, ahora bajo las siglas de Morena.
En la LXIII Legislatura, de 2018 a 2021, ocupó posiciones de mayor peso: fue coordinadora de la bancada morenista, presidenta de la Junta de Coordinación Política y presidenta de la Comisión de Fiscalización.
Antes de llegar al Ejecutivo estatal ya había tenido que negociar con distintas fuerzas políticas, administrar mayorías y enfrentar asuntos relacionados con el manejo de los recursos públicos.
Fue parte del Gabinete de Rocha
La relación de Domínguez con Rubén Rocha Moya, sin embargo, también es directa.
Cuando Rocha asumió la Gubernatura en 2021, la nombró Secretaria de Educación Pública y Cultura de Sinaloa.
Permaneció en el cargo hasta 2024, cuando dejó la administración estatal para buscar una diputación federal.
De acuerdo con fuentes de Sinaloa, ubican a Graciela Domínguez como una política que conoce desde dentro la Administración rochista y formó parte de ella; por otro, su carrera es anterior al Gobernador y está asentada en una historia propia dentro de la izquierda sinaloense.
En 2024, obtuvo una victoria contundente en el Distrito 1 federal, que comprende Mazatlán, Concordia, Rosario y Escuinapa. Recibió alrededor de 120 mil votos, más de 70 por ciento de la votación, en una de las victorias más amplias de Morena en el estado.
El Congreso fue convocado este martes 25 de agosto para resolver la designación.
Érika Hernández
Agencia Reforma
