Pax Narca y Sucesión
El estado donde mejor se puede apreciar el fenómeno de la denominada Pax Narca es Sinaloa, en esa entidad, cuna y asiento de uno de los cárteles más poderosos del mundo, se cometieron 822 homicidios dolosos en el 2019, en el 2020 bajó a 700, en el 2021 volvió a bajar a 556, en el 2022 continuó a la baja con 435, en el 2023 subió un poquito con 492, pero en el 2024 abruptamente se duplicó a 855 y el año pasado cerró con 1 mil 355.
¿Qué pasó en Sinaloa antes y después del 2024? ¿Qué fue lo que repentinamente detonó la violencia extrema en esa entidad? Muy simple, el 25 de julio de ese año un hijo de El Chapo Guzmán se entregó al FBI y entregó también a El Mayo Zambada, se fueron los que mantenían la paz, la pax narca; y es que ningún cártel calienta su casa, tienen el control total del lugar, no hay necesidad de matar a ningún contrario por la sencilla razón de que no los hay, son hegemónicos.
Lo mismo sucede desde hace algunos años en el vecino estado de Durango, mientras que en Zacatecas en el 2019 se registraron 510 homicidios dolosos, en Durango solo 150; en el 2020 Zacatecas subió a 789 asesinatos, en Durango bajó a 143; en el 2021 Zacatecas rompió récord con 1 mil 134 homicidios dolosos, en Durango bajó a escasos 128.
En el 2022 Zacatecas empezó a mejorar con 981 homicidios, en Durango apenas 115; en el 2023 Zacatecas siguió disminuyendo con 709, en Durango solo 78; el 2024 fue un año alentador para nuestro estado con 369 homicidios, todavía muy arriba de los 64 reportados en Durango; el año pasado se dijo que logramos la paz con solo 114 asesinatos, lo doble de Durango que solo tuvo 55.
Este comportamiento de nuestros índices delictivos nos obliga a hacernos la misma pregunta de Sinaloa, pero en sentido inverso, ¿que pasó en Zacatecas en el 2022? ¿Por qué a partir de ese año empezaron a disminuir las ejecuciones?, la respuesta es la misma, mientras que en Sinaloa se acabó la pax narca con el encarcelamiento de los líderes locales, en Zacatecas inició la pax narca con el acuerdo de los dos grupos dominantes, se dividieron el territorio, tú mandas y cobras en el norte, yo mando y cobro en el sur, fin del pleito.
Pues esta paz artificial pareciera que concluyó el sábado antepasado con la ejecución de 10 prominentes zacatecanos y los enfrentamientos posteriores en Luis Moya, Calera y otros municipios.
Algunos aseguran que estos hechos violentos obedecen al resurgimiento del enfrentamiento entre los grupos que se disputaban nuestro territorio hasta antes del 2022, lo asocian con el abatimiento del líder del Cártel de Jalisco ocurrido el 22 de febrero en Tapalpa y el reciente encumbramiento de su hijastro como nuevo jefe.
Puede ser, Zacatecas es muy atractivo para estas organizaciones delictivas por su colindancia tanto con Durango como con Jalisco, pero también por las riquísimas trasnacionales mineras que aquí operan, los empresarios asesinados eran proveedores de este sector y se dice que, como tantos, pagaban cuota al grupo de Durango, que ese pudo ser el enojo del nuevo líder del grupo de Jalisco.
Otros se inclinan por lo dicho en el narcovideo, que el resurgimiento de la violencia fue un aviso al gobierno local, similar al que le dejaron en la Plaza de Armas el 6 de enero del 2022.
Si así fuera, ¿qué puede hacer el gobierno al respecto?, ¿Decirles, ay muchachos no se componen? O ¿por favor niños, no se sigan peleando?, obviamente no, sería una ingenuidad; la otra es simplemente esperar a que se vuelvan a poner de acuerdo, tampoco, sería una irresponsabilidad; se optó por politizar el caso culpando como siempre al pasado y revictimizando a las víctimas, eso es una bajeza.
Mi opinión es que no hay más opción que aplicar la ley a quienes violen la ley, sean del grupo que sean.
Hace cinco años se dijo que la seguridad era el tema de temas, lo sigue siendo, pero ahora con la sucesión en puerta; en México está demostrado que el narco puede hacerse del poder no necesariamente a través de las armas, sino a través de las urnas, con harto dinero proveniente del huachicol y de otras fuentes ilícitas.
Ojalá que el 2027 no sea la coyuntura política para que estas mafias se hagan del poder imponiendo alcaldes, legisladores y hasta gobernador.
