ZACATECAS. En el marco de la jornada de actualización sobre equidad de género, derechos humanos, interseccionalidad y cultura, se impartió la capacitación titulada ‘Interculturalidad humana’, dirigida a personal de salud, justicia, emprendimiento y asesoría jurídica de la Fiscalía Especializada en Atención de Delitos contra las Mujeres por Razones de Género de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).
La sesión estuvo a cargo de Celia Torres Muhech, docente investigadora en la Licenciatura en Turismo de la Unidad Académica de Historia de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), certificada por la RED Conocer en impartición de cursos de formación de capital humano de manera presencial grupal.
La actividad fue organizada por la Fiscalía Especializada en Atención de Delitos contra las Mujeres por Razones de Género de la FGJE, el Centro de Justicia para las Mujeres, la Coordinación de Igualdad de la UAZ y el Programa de Capacitación de la Coordinación de Vinculación de la UAZ.
Torres Muhech señaló que el propósito del curso fue brindar a las y los participantes herramientas y conocimientos para lograr una convivencia y atención social libre de violencia de género y discriminación. Los temas abordados incluyeron: Interculturalidad, Tipos de interculturalidad, Qué es la interculturalidad, La universalidad de los derechos humanos y Herramientas para el diálogo: hermenéutica analógica.
La especialista explicó que la interculturalidad es la mezcla de culturas en un plano de igualdad, en el que ninguna es considerada superior y todas se enriquecen gracias al contacto con las demás. De este modo, se elimina la idea de una cultura “normal” respecto a la cual las demás deban compararse.
Añadió que la interculturalidad no sólo implica convivencia, sino que ensalza las diferencias como medio para garantizar una interacción provechosa y enriquecedora. Una cultura no sólo reconoce la existencia de otras en su mismo espacio físico o social, sino que desea compartirlo con ellas porque las respeta y admira.
La docente subrayó que la interculturalidad representa un diálogo activo, respeto mutuo y comprensión profunda entre personas con diversas cosmovisiones, saberes e historias de vida. En el ámbito de la justicia, este enfoque transforma el trato institucional, pasando de esquemas rígidos a una atención empática, incluyente y libre de discriminación.
Finalmente, destacó que el acceso efectivo a la justicia requiere superar barreras idiomáticas, sociales y procedimentales mediante herramientas interculturales específicas: garantizar intérpretes certificados en la lengua materna durante todo el procedimiento; facilitar mecanismos dialógicos adaptados a los usos y costumbres de cada comunidad; y evitar la estigmatización y reproducción de estereotipos en las carpetas de investigación.

