ZACATECAS. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Zacatecas llamó a la ciudadanía a denunciar de manera formal el tráfico y la venta de animales silvestres, y evitar hacer acusaciones en redes sociales, ya que esto ayuda a los responsables a tomar precauciones.
Dicha petición busca que la dependencia reciba información completa y verificada sobre las dinámicas de venta y los lugares donde se realizan estas actividades, con el fin de llevar a cabo operativos exitosos en coordinación con la Guardia Nacional (GN), el Ejército Mexicano y la Fiscalía General de la República (FGR), explicó Julio César Nava de la Riva, encargado de la Profepa en el estado.
Para obtener esta información, detalló que trabajan en la conformación de comités de vigilancia que mantienen comunicación directa con la Profepa.
Actualmente, dijo, Zacatecas cuenta con ocho distribuidos en distintas regiones del estado, principalmente en municipios con alta incidencia o de difícil acceso, para apoyar en la recopilación de información.
Precisó que estos comités operan estratégicamente en Concepción del Oro, Mazapil, Sombrerete, Río Grande, Tlaltenango de Sánchez Román, Nochistlán de Mejía, Pinos, Guadalupe, Zacatecas y Jerez de García Salinas, entre otros.
EN LÍNEA O EN LOCALIDADES
El encargado de Profepa explicó que el tráfico y la venta de animales silvestres se realizan principalmente a través de redes sociales, aunque también han detectado personas que recorren municipios y comunidades ofreciendo animales exóticos.
Señaló que la mayor incidencia se registra en los municipios con mayor población, “pero prácticamente a cualquier lugar que vayas puedes encontrar gente que tiene fauna silvestre, ya sea por desconocimiento o porque se la ofrecieron. El objetivo también es sensibilizar a estas personas”, expresó.
Aseguró que los animales que se encuentran en este mercado ilegal no son de la entidad, sino que en su mayoría pertenecen a la selva baja. La fauna silvestre que se encuentran con mayor frecuencia son los psitácidos, familia de aves como loros, guacamayos, cotorras y periquitos. También monos araña, reptiles, iguanas, víboras y tarántulas.
“Hacen una extracción furtiva y muy intensa […] los trasladan en formas que atentan contra los animales porque no viajan en buenas condiciones y están promoviendo cadenas de económicas ilícitas que tienen un impacto muy grande en México, y eso sin contar todos los escenarios secundarios que vienen a partir de eso”, destacó.
Advirtió que al sacar estos animales de su hábitat rompen totalmente con la cadena trófica en algunos puntos. “Esto puede afectar directamente, inclusive, a la producción de alimentos, a la proliferación de enfermedades en animales que luego pueden pasar a los humanos”.
Hacen una extracción furtiva y muy intensa […] los trasladan en formas que atentan contra los animales porque no viajan en buenas condiciones”, Julio Nava, encargado de la Profepa en el estado.
