Rescatar imágenes para preservar la memoria (I)
Cuando hablamos de patrimonio solemos pensar casi automáticamente en edificios históricos, monumentos, espacios urbanos u obras de arte. No es casual, durante décadas hemos aprendido a reconocer el patrimonio principalmente en aquello que permanece construido y visible en el espacio público.
Sin embargo, como ya he apuntado en otras colaboraciones, desde la historia y otras disciplinas, el concepto de patrimonio se ha ampliado considerablemente. Hoy entendemos que existen otros bienes culturales igualmente valiosos para comprender el pasado y la construcción de nuestras memorias colectivas, como los documentos, fotografías, periódicos, registros sonoros y materiales audiovisuales también forman parte de aquello que una sociedad decide conservar porque considera que cuenta algo importante sobre sí misma.
Teniendo en cuenta que desde la segunda mitad del siglo XX (20) vivimos en una aldea global conectada a través de los medios de comunicación y la tecnología, me pregunto ¿qué lugar ocupan los medios de comunicación dentro del patrimonio? ¿El contenido audiovisual es patrimonio?
La respuesta parece cada vez más clara. Investigaciones recientes señalan que los contenidos producidos por medios de comunicación (noticieros, entrevistas, programas culturales, reportajes, transmisiones especiales o cápsulas informativas) son mucho más que materiales creados para un consumo inmediato. Con el paso del tiempo se convierten en registros históricos capaces de documentar formas de vida, acontecimientos políticos, transformaciones urbanas, expresiones culturales y maneras en que una comunidad se representó a sí misma en un momento histórico dado, de manera que, conservar esos materiales, significa también conservar la memoria de una colectividad.
Precisamente desde esta preocupación surge el proyecto “Imágenes para la preservación de la memoria: la historia pública de San Luis Potosí, a través del Canal Nueve TV”, desarrollado por El Colegio de San Luis con la colaboración de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, el Archivo Histórico del Estado y Canal Nueve TV.
El proyecto, dirigido por la Dra. Adriana Corral Bustos y el Dr. David Eduardo Vázquez parte de la idea de recuperar y preservar materiales audiovisuales antes de que el deterioro físico o la obsolescencia tecnológica provoquen su desaparición permanente. Para ello, actualmente se trabaja en la creación de un archivo digital integrado por materiales resguardados en la videoteca del Canal Nueve TV que en un futuro estarán disponibles para su consulta en el Archivo Histórico del Estado de San Luis Potosí. El objetivo no se limita únicamente a almacenarlos, implica identificar, catalogar, estabilizar, digitalizar y poner en acceso público un conjunto de registros audiovisuales que documentan buena parte de la vida social potosina entre las décadas de 1980 y 2000.
Usted podrá preguntarse qué tiene que ver lo anterior con nuestro contexto zacatecano. Pues bien, justo este proyecto pone el dedo en la llaga sobre la vulnerabilidad de los soportes audiovisuales. A diferencia de ciertos documentos impresos que pueden sobrevivir durante siglos bajo condiciones adecuadas, muchos formatos de video dependen de equipos específicos que dejan de fabricarse o requieren mantenimiento especializado para poder seguir reproduciéndose.
En otras palabras, si estos materiales no se atienden a tiempo, el riesgo no es únicamente perder una cinta, sino perder el acceso al contenido mismo. ¿Dónde buscarán los historiadores del futuro información sobre la vida cotidiana, la escena política o las disidencias de un momento dado? No todo queda en la documentación oficial, máxime cuando ésta misma esta sujeta cada vez más a formatos digitales.
Por ello, esta iniciativa potosina me parece digna de imitarse, porque no solo recupera el patrimonio audivisual de un canal estatal, sino que coadyuva a recuperar la memoria del acontecer de una ciudad, de un estado, de los conflictos cotidianos que aquejaban la vida de esa sociedad, así como todos esos aspectos que durante una época les eran importantes. Todo gracias a una producción que en su presente tenía el objetivo de informar o entretener, pero que hoy es una fuente histórica más. En ese sentido, ¿qué archivos audiovisuales existen actualmente en nuestro estado? ¿Qué materiales conservan los medios locales? ¿Qué registros sobreviven sobre acontecimientos culturales, procesos políticos o transformaciones urbanas recientes? ¿Dónde están las imágenes que dentro de cincuenta años permitirán estudiar cómo vivíamos durante estas décadas?
En la próxima colaboración seguiremos conversando al respecto.
*Maestra el Estética y Arte
