El mejor escudo digital es la privacidad
En la actualidad, lo digital avanza muy rápido. Cada vez que iniciamos una nueva sesión en un videojuego, no solo estamos abriendo un camino hacia la diversión, sino también a un inmenso intercambio de datos personales que, si no tenemos precaución, pueden terminar en manos de personas equivocadas.
Existen juegos que piden tus datos personales para poder acceder a ellos, para entrar a niveles más avanzados o para recibir premios. Si quieres entrar a esos juegos, lo más recomendable es pedir ayuda a tus padres para revisar los avisos de privacidad y evitar compartir información real. Quizás puedas pensar que dar datos ficticios o identidades sintéticas lo puede solucionar, pero tal vez no sepas que hacerlo es un delito.
Por otro lado, detrás de esas identidades falsas, en los videojuegos y redes sociales hay personas mayores que dicen tener la misma edad que tú y se hacen pasar por tus amigos. Son muy hábiles; poco a poco te hacen sentir que tienen varias cosas en común contigo -como tus gustos o incluso los mismos problemas, regaños y castigos que te imponen tus padres-, y, al ganar tu confianza, van obteniendo información tuya.
Si alguien te contacta pidiéndote datos personales como tu nombre, domicilio, número telefónico, contraseñas o fotos tuyas, no le compartas información. Coméntaselo de inmediato a tus padres para que ellos hagan lo propio con las autoridades correspondientes. También puedes utilizar las medidas de seguridad con las que algunos juegos y aplicaciones ya cuentan, como, por ejemplo, bloquear, denunciar o reportar a las personas que intentan obtener tu información para cometer delitos con tu identidad.
Además de utilizar estas y otras medidas de seguridad, también es importante saber que hay leyes que te protegen a ti y a tu privacidad, brindándote mayor seguridad al momento de jugar o usar aplicaciones. Por ejemplo, La Ley Federal de Protección de Datos Personales tiene la finalidad de proteger la identidad de las personas, así como toda información personal que pueda ser utilizada por los ciberdelincuentes sin que tú o tus padres estén de acuerdo. También existe la Ley Olimpia, que se encarga de proteger la intimidad de las personas.
Pero la seguridad no solo depende de las leyes o de las autoridades; también depende de nosotros y de las decisiones que tomamos a diario. Por ejemplo, algo muy importante es cuidar nuestra identidad. Esto significa que debemos tener cuidado con todo lo que subimos o publicamos en internet y aplicaciones (como fotos, videos o comentarios), así como elegir muy bien a las personas que queremos que los vean.
También es recomendable que madres y padres tengan vinculados con control parental los teléfonos de sus hijos. De esta manera, pueden ver qué plataformas, redes sociales o videojuegos utilizan sus hijas e hijos y estar al tanto de qué hacen con esas aplicaciones. Es una forma de cuidarnos en un lugar donde no pueden vernos.
En conclusión, con la supervisión y el uso responsable -el cual deben enseñarnos para utilizar redes sociales, aplicaciones o videojuegos- son muy importantes para tener la certeza de que estas herramientas son seguras y no vayamos a ser víctimas de un delito cibernético.
A todos, recuerden que en el mundo de los videojuegos y redes sociales, el mejor escudo para tu vida personal es la privacidad. Todo lo que sucede en la vida real no debe estar publicado en el mundo digital; tampoco debemos invertir todo nuestro tiempo libre en videojuegos o aplicaciones. Tus padres no intentan prohibirte el uso de la tecnología, sino protegerte para usarla responsablemente.
En resumen, la tecnología es una herramienta increíble que nos sirve para aprender y divertirnos, siempre y cuando la utilicemos con responsabilidad y conciencia. Así mantendremos nuestra vida privada a salvo, siendo la mejor forma de disfrutar la tecnología sin miedo, convirtiéndonos en ciudadanos digitales, inteligentes, respetuosos y, sobre todo, más seguros.
*Alumna de 6to grado, Esc. Prim. Francisco I. Madero, La Pimienta, Zac.
