JIMÉNEZ DEL TEUL. Habitantes de Atotonilco denunciaron que el entronque de la carretera estatal hacia su localidad quedó incompleta desde hace 16 años, pues las autoridades habían prometido construir nueve kilómetros, pero solo cumplieron con seis. Además, la falta de señalamientos y guardaganado, así como las curvas peligrosas, han provocado múltiples accidentes.
Los afectados advirtieron que, desde su construcción en 2010, las condiciones de la carretera han provocado percances viales con decenas de lesionados y al menos cinco muertos, y si bien han gestionado que se rehabilite esta vía, nadie los escucha.
“El gobierno, es una realidad, nunca terminó este proyecto al 100 por ciento. Una carretera [de comunidad] debe llevar guardaganado, que no tiene; quedó con muchas curvas que han resultado fatales”, aseveraron.
Asimismo, los afectados recordaron que al notar que no tenía guardaganado propusieron construirlo por su cuenta; sin embargo, las autoridades respondieron que dicha labor no les corresponde porque el camino entronca con una carretera estatal.
PROYECTO DE CORRUPCIÓN
Los pobladores indicaron que la construcción de la vialidad que conduce a Atotonilco estuvo “plagada de corrupción”, pues fue una apuesta de campaña de la entonces legisladora Susana Monreal Ávila, hermana del gobernador David Monreal Ávila, quien la realizó incluso sin consultar a la población.
Detallaron que cuando se construyó la vía quedó “muy insegura” porque tiene demasiadas curvas, varias de ellas cerradas y una muy peligrosa, la cual da a un voladero donde falleció un profesor.
Lo anterior, aunado a la falta de señalética, significa un gran riesgo a la integridad de los visitantes que desconocen el camino.
ACCIDENTES Y DAÑOS ECONÓMICOS
Los habitantes advirtieron que sus animales salen del poblado y atraviesan la carretera sobre todo durante la noche, situación que, junto con la falta de iluminación adecuada y el desconocimiento del camino, provoca la mayoría de los accidentes.
En este sentido, consideraron que esta carretera solo les ha dejado pérdidas tanto de vidas como económicas porque, al ocurrir la mayoría de los percances por causa del ganado, los dueños deben pagar parte de las afectaciones y daños por cantidades de hasta 20 mil pesos.
“Hace unos días una ejidataria tuvo que dar a Sombrerete, al ser demandada por un hombre que viajaba en moto y [quien] declaró que chocó con una vaca de su propiedad; así le sacó de inicio 10 mil pesos, sin fotos ni pruebas, el Ministerio Público (MP) no la dejó siquiera hablar o defenderse”, detallaron.
Los afectados recordaron que por mucho tiempo han exigido por lo menos la colocación de señalamientos; no obstante, hasta la fecha no han logrado conseguir una solución por parte de las autoridades.
