ZACATECAS. Dirigentes del Frente Social por la Soberanía Popular (FSSP) anunciaron que la organización presentará ante la LXV (65) Legislatura del estado un proyecto enfocado en fortalecer la autosuficiencia alimentaria de Zacatecas mediante el impulso a la producción de maíz.
La idea es que el Congreso del Estado impulse este proyecto enfocado a incrementar la producción y calidad de los granos, explicó José Santos Cervantes, representante del FSSP.
Cuestionó que, pese a las acciones implementadas en administraciones recientes, incluidos apoyos económicos y programas de insumos, éstas han resultado insuficientes al no estar articuladas en una política integral que fortalezca la organización productiva del campo.
En este contexto, destacó la necesidad de que el Estado mexicano retome un papel central en la conducción de la política agropecuaria, particularmente en el manejo del agua y en la coordinación con los campesinos para recuperar la soberanía alimentaria.
Como parte de esta estrategia, el representante del FSSP anunció que el proyecto será encabezado por el ingeniero Manuel Alvarado Pérez y busca contribuir directamente al incremento en la producción de maíz en la entidad.
Ante ello, el Frente Social hizo un llamado a los campesinos a organizarse, dejando de lado diferencias, al considerar que la unidad es fundamental para enfrentar los retos del sector y avanzar hacia la autosuficiencia alimentaria.
UN PROBLEMA DE ANTAÑO
Santos Cervantes expuso que la crisis del campo mexicano no es reciente, sino que es resultado de políticas implementadas desde la década de 1970, cuando, afirmó, el país perdió su autosuficiencia alimentaria tras adoptar esquemas de libre mercado promovido por organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Sostuvo que, a partir de entonces, se desmantelaron instituciones clave del sector agropecuario, lo que debilitó la capacidad del Estado para garantizar la producción, distribución y comercialización de alimentos básicos.
En ese sentido, criticó la desaparición de organismos como el Banco Nacional de Crédito Rural y la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, así como la transformación de la política agrícola nacional.
Consideró que tratados comerciales como el de América del Norte profundizaron la dependencia alimentaria del país, afectando directamente a los productores nacionales.
