ZACATECAS. En un encuentro no apto para cardíacos, el equipo de Guerreros logró imponerse 5-4 a Matamoros en la categoría libre del tradicional Torneo de Semana Santa.
En el barrio de La Pinta, el encuentro tuvo todos los ingredientes de una final adelantada: goles, volteretas y una intensidad que por momentos desbordó los límites deportivos.
El camino no fue sencillo. Matamoros pegó primero y logró ponerse arriba en el marcador en varias ocasiones, aprovechando las desatenciones defensivas de los Guerreros.
La situación pasó de difícil a crítica cuando, con todavía más de media hora de partido por delante, los Guerreros se quedaron con un jugador menos tras una expulsión.
Lejos de replegarse para forzar los penales, el equipo sacó la casta. Bajo el liderazgo de Villa, Raudales y Arroyo, quienes se echaron el equipo al hombro, los Guerreros mantuvieron la presión ofensiva y lograron darle la vuelta al marcador definitivo.
Dada la importancia del encuentro dentro del torneo, el ambiente se tornó hostil en algunos momentos. Los roces entre jugadores de ambos bandos, las fuertes entradas y reclamos constantes obligaron al árbitro a intervenir de manera recurrente.
Con el pitazo final y el 5-4 en la pizarra, los Guerreros festejaron una hazaña que parecía improbable tras la expulsión.

