FRESNILLO. A más de dos meses de que la Canaco Servytur en Fresnillo presentara al ayuntamiento una propuesta para la creación de un reglamento municipal de comercio, ésta continúa en revisión jurídica y sin fecha para su análisis integral o eventual aprobación.
Arturo Azúa Sánchez, líder local de la Canaco Servytur, afirmó que en El Mineral urge un marco normativo actualizado, debido a la evolución del sector comercial y a los vacíos legales que, actualmente, generan incertidumbre, discrecionalidad y competencia desleal.
Explicó que uno de los principales objetivos del reglamento es establecer una regulación clara en temas como permisos, horarios, uso de la vía pública, inspecciones y sanciones, con el fin de brindar certeza jurídica tanto a comerciantes establecidos como a nuevos emprendedores.
ORDEN, NO RESTRICCIONES
El también empresario enfatizó que la propuesta no busca restringir la actividad comercial, sino ordenarla para garantizar condiciones equitativas. “El objetivo es generar un piso parejo para todos, evitando la saturación de giros comerciales y la invasión de banquetas y jardines”, explicó.
En ese sentido, destacó la importancia de regular la ocupación del primer cuadro de la ciudad, donde en temporadas específicas se permite la instalación de comerciantes informales en espacios públicos que afectan directamente el comercio formal.
Por este motivo, resaltó, la cámara ha solicitado la instalación de una mesa de trabajo con autoridades municipales y representantes de otros organismos empresariales, a fin de construir el reglamento de manera consensuada y acorde a las necesidades reales del sector.
ABIERTO A LA COLABORACIÓN
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur), que agrupa a aproximadamente 3 mil locales en Fresnillo, reiteró su disposición para colaborar con el ayuntamiento en la elaboración de un reglamento moderno que también contribuya al ordenamiento urbano, la movilidad y la mejora de la imagen del Centro Histórico.
Al respecto, Azúa Sánchez advirtió que la falta de regulación podría afectar los avances en materia de rehabilitación de espacios públicos, al permitir la instalación desordenada de tianguis en jardines emblemáticos del municipio.
“Ordenar no es perseguir, es generar condiciones para el desarrollo económico y un entorno más competitivo”, concluyó.
