ZACATECAS. Hay mujeres que no se han conformado con el oficio o profesión en que los estereotipos de género las colocan e incursionaron en campos “reservados” para los hombres, ganándose su lugar y el reconocimiento de sus compañeros. La tarea no es fácil cuando a la par llevan a cuestas el cuidado de sus familias.
María Elena y sus hijas desmontan una llanta en un santiamén en su vulcanizadora, a la que quizá alguna vez ha ido Janeth, quien al frente del taxi 155 cuenta que fue de las primeras en incursionar en este oficio.
Por su parte, Paola es una policía de élite que patrulla y vigila las calles de la capital, en las que Susana salva vidas como paramédica del cuerpo de bomberos. Mientras que Darck Lluvia se abre paso entre las cuerdas de la lucha libre en Zacatecas.
Las historias de estas mujeres tienen en común que se han abierto camino en campos laborales que se pensaban exclusivos para hombres, demostrando el empeño y corazón que las mujeres ponen en lo que se propongan.
MUJERES TODOTERRENO
Desde hace 36 años, María Elena González Hinojosa se dedica al oficio de llantera, pues junto a su esposo emprendió con la vulcanizadora Los Muéganos.
A pesar de que este oficio no es algo usual entre el género femenino, las mujeres en este negocio de la colonia Minera ya se convirtieron en un emblema, pues las que siguen el legado de María Elena son sus hijas Valeria y Alexa.
La experiencia adquirida con el paso de los años se nota al atender a los clientes; es como si se movieran como pez en el agua, por la rapidez con la que madre e hija cambian y reparan los neumáticos.
Sin embargo, María Elena compartió que ha enfrentado actos de discriminación en su propio negocio por el hecho de ser mujer. “Piensan que uno no les va a hacer el trabajo, porque creen que no podemos”, relató.
Pese a ello, destacó que disfruta mucho su labor: “Aquí me la paso de lo mejor, no importa que sea trabajo de hombre, yo digo que sí se puede y uno como mujer puede hacer muchas cosas”.
Su matrimonio dio la vida a siete hijos; sin embargo, no dejó sus labores dentro de la vulcanizadora, pese a la doble jornada que implican los cuidados hacia sus hijos.
Este Día Internacional de la Mujer, María Elena llamó a desobedecer las voces que limitan o encasillan a las mujeres en un oficio o profesión. “No se rindan porque sí se puede, sí podemos y no hacerles caso a los hombres porque sí podemos salir adelante en el oficio que sea”.

TOMA EL VOLANTE DE SU DESTINO
Janeth Sifuentes Dueñas se ha ganado su lugar entre el gremio de taxistas de la zona Zacatecas-Guadalupe. Hace 14 años se convirtió en la primera mujer al frente del volante, lo que ha permitido abrir camino a otras mujeres en el oficio.
En sus inicios como operadora de un carro de alquiler, se enfrentó con el machismo de sus compañeros y hasta de los pasajeros. “Me decían: ‘Eres mujer, no sabes manejar’; pero poco a poco me han aceptado”, resaltó Janeth.
El oficio es herencia familiar. Su padre, tíos y su hermano son conductores de taxi. Janeth dice con orgullo que su trabajo al frente del volante le ha permitido sacar adelante a sus dos hijos, siendo ella madre soltera.
La zacatecana consideró que el oficio ha sido noble, ya que le permite combinar el cuidado de su familia con la conducción, aunque su madre, quien falleció hace dos años, fue una pieza clave para que pudiera dedicarse al transporte, ya que fue su principal red de apoyo al cuidar de sus hijos mientras laboraba.
Desde el taxi 155 en el sitio frente a Ciudad Administrativa, llamó a las mujeres a que se animen a dedicarse a esta labor. “Es un trabajo que permite cuidar a tus hijos”, destacó.

UNA POLICÍA DE ÉLITE
Paola Caldera es una de las dos únicas mujeres policías en el Grupo de Reacción y Operaciones Tácticas (GROT) de la corporación capitalina, una unidad élite especializada en combate a delitos de alto impacto, atención a situaciones de riesgo y operativos especiales.
La seguridad pública no es solo un trabajo, sino una vocación que Paola comparte con sus dos hermanas, quienes igualmente se desempeñan como policías y fueron su inspiración.
A lo largo de sus cinco años portando el uniforme, asegura no haber enfrentado obstáculos significativos dentro de la Policía Municipal y, por el contrario, sus superiores la han considerado para nuevos proyectos y diferentes cargos.
El ser mujer no ha sido impedimento para sobresalir en las labores que realiza diariamente con sus compañeros, la mayoría varones; en su experiencia, las mujeres policías aportan habilidades importantes en la atención a la población.
“Tenemos facilidad de palabra en la proximidad ciudadana y mayor tacto para atender reportes, sobre todo en casos de violencia”, aseguró la uniformada.
Paola combina la labor de policía con ser madre, sobrellevar ambas responsabilidades ha sido fácil gracias al apoyo de otra mujer, su mamá, quien la ayuda con el cuidado de su hijo de 10 años.
Una sonrisa se dibuja en su rostro cuando comparte: “Para mi hijo es un orgullo decir que su mamá es policía y forma parte del GROT”.
Este 8 de Marzo, la uniformada manda un mensaje a las zacatecanas: “Que sigan su meta, que tengan confianza en sí mismas y que se preparen si desean seguir un camino profesional o laboral que les han dicho es exclusivo para varones”.

“QUIERO HACER LA DIFERENCIA”
Susana Romero se desempeña en lo que soñó cuando era niña. Desde hace 21 años es paramédica y actualmente a bordo de una ambulancia de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) se dedica a salvar vidas y auxiliar a la población.
Para ella y otras mujeres paramédicas, el ejercicio de su profesión no ha sido difícil, no por los compañeros de trabajo o la institución, sino por la ciudadanía a la que tienden la mano.
“Cuando te quitas el casco y se dan cuenta de que eres mujer, ya no se la creen tanto que tú les ayudaste; agradecen casi siempre al bombero, al hombre, al paramédico; la bombera queda un poco rezagada”, relató.
Al mencionar que, si bien las mujeres no tienen la misma fuerza que un hombre para bajar a una persona de la cabina de un tráiler o cargar herramientas pesadas, “tenemos el tacto para hacer las cosas como deben de ser, a final de cuentas, nos capacitamos y eso sí hace la diferencia”.
Este Día Internacional de la Mujer destacó la importancia de empoderar a las niñas: “Solo ahí podemos tener seguro que el futuro de México va a tener equidad de género; una mujer empoderada, una mujer que lleva sus convicciones, puede llegar a lograr muchas cosas. Una mujer tiene que salir adelante y la herramienta principal es el conocimiento”.

LUCHANDO CONTRA ESTEREOTIPOS
No es la única en los cuadriláteros de Zacatecas, pero sí una luchadora que da la batalla a los estereotipos que persisten en la lucha libre. Darck Lluvia se enfrenta a que les den más trabajo a las mujeres con cuerpos estilizados: “Yo estoy chaparrita, pero creo que sí he dado batalla en los 19 años de experiencia dentro del ring”.
Además de ser luchadora, Darck Lluvia atiende una taquería, entrena cada tercer día entre las cuerdas y cuida de su hija. La triple jornada, aunque es pesada, está organizada a detalle para que todo se logre.
La lucha libre para las mujeres no ha sido nada sencilla, compartió Darck Lluvia, debido a la fuerza que tienen los hombres, aunque con el paso del tiempo se ha trabajado para estar al nivel.
Su inicio en el cuadrilátero se dio por una de sus hermanas, a quien acompañaba a sus entrenamientos. Darck Lluvia quiso transmitir a su hija la pasión por las llaves y acrobacias; sin embargo, la pequeña de 10 años disfruta mejor estar en el público.
La atleta llamó a las mujeres a que practiquen el deporte de su agrado: “Échenle ganas, seguir con sus sueños, con lo que a uno le gusta, porque realizarte es muy bonito”.

