El mexicano corta una oreja en el Circito de Novilladas de Madrid
La mañana de este domingo fue de emociones intensas y entrega sin reservas. Con ejemplares de Ganadería Ginés Bartolomé y Ganadería Antonio Ordóñez, la jornada tuvo como eje el esperado debut con caballos del mexicano Juan Pablo Ibarra, quien logró dejar su huella al cortar una oreja tras una actuación de arrojo y determinación.
El festejo abrió con Sergio Rollón recibiendo al primero del festejo con verónicas templadas en el tercio. Pronto mostró disposición al quite por chicuelinas y un inicio de faena vibrante, con cambiados por la espalda en los medios. El novillo de Ginés Bartolomé ofreció buen son por el pitón izquierdo, lo que permitió a Rollón estructurar una labor firme, de trazo largo y buena expresión. Cerró con manoletinas, pero la espada se interpuso en su camino: dos pinchazos antes de la estocada final diluyeron el posible trofeo, quedando todo en una vuelta al ruedo.
El turno de Ibarra llegó con el segundo, de Antonio Ordóñez. El mexicano se fue a los medios de rodillas para recibirlo con una larga cambiada que encendió los tendidos. Con suavidad lo llevó al caballo por chicuelinas al paso y, ya con la muleta, volvió a apostar por el inicio de rodillas. El novillo mostró calidad, y aunque Ibarra cimentó su faena por derechazos, fue por el izquierdo donde alcanzó sus mejores momentos: encajado, con profundidad y temple. Dejó una grata impresión, pero de nuevo la espada —media estocada tras pinchazo— le privó de tocar pelo, saludando una ovación.
El tercero devolvió a Rollón al ruedo, esta vez ante un novillo con mayores complicaciones. Lo recibió por verónicas y quitó por tafalleras antes de iniciar faena por el pitón derecho, el lado más potable del astado. Aunque el animal se descomponía a mitad del muletazo, el novillero logró imponer su mando y construir una faena meritoria casi en su totalidad por ese lado. Falló nuevamente con la espada —dos pinchazos—, pero en un desplante posterior sufrió un pitonazo en la cara que no le impidió cortar una oreja, premio al esfuerzo y la exposición.
Juan Pablo Ibarra con en el cierra plaza se fue a portagayola, reafirmando desde el inicio su decisión de impactar en su debut con caballos. Inició la faena con cambiados de rodillas, sufriendo una aparatosa voltereta que heló al público. Se levantó sin dudar y volvió a la cara del novillo, repitiendo por la espalda. Fue por el pitón izquierdo donde logró acoplarse con mayor claridad, llevando al novillo muy en corto y con determinación. Otra voltereta en el tramo final no hizo más que subrayar su entrega. Mató de una estocada casi entera y, ahora sí, el acero acompañó: cortó una oreja significativa.
FICHA: Estremera(Madrid). Tercera clasificatoria del Circuito de Madrid. Novillos Ginés Bartolomé y Antonio Ordóñez. Sergio Rollón, vuelta al ruedo y oreja Juan Pablo Ibarra, ovación y oreja.

